martes, 20 de octubre de 2026

Francia: Entre la protesta ciudadana y la Insurrecciôn.

Francia ha vivido desde el 18 de septiembre y de manera particular los días 6 y 17 de octubre de este año, momentos de una extrema tensión social derivados por una parte de las justas reivindicaciones estudiantiles y por otra, de urgentes y no resueltas demandas ciudadanas en relación con el encarecimiento del costo de la vida producto de las alzas de precios en general y de los combustibles en particular, de los magros salarios , de las precarias pensiones y del importante deterioro de los servicios públicos.

Las masivas manifestaciones estudiantiles con sus impresionantes marchas despertaron la simpatía de la opinión pública por las legítimas demandas entre las que se cuentan la disminución del número de alumnos por clase, la contratación de profesores ante la falta de docentes en materias sustantivas, la reparación de vetustos e insalubres establecimientos y la supresión del obscuro sistema de selección imperante para  acceder   a los estudios superiores al término del bachillerato, denominado ParcourSup.

En contraste con el apoyo incontestable de la población a este movimiento nacional de liceanos y universitarios, la represión policial se manifestó de inmediato atacando, golpeando y haciendo un desmesurado uso de la fuerza que culminó con mutilados y heridos de gravedad entre manifestantes y policías. Frente a la brutalidad gubernamental, los padres, los familiares y los docentes de colegios y liceos decidieron acompañar a los jóvenes en las siguientes marchas para protegerlos de la represión de la policía y de las bandas de delincuentes infiltrados que con sus provocaciones y destrozos desvirtuaban las peticiones haciendo de paso un inmenso favor a la extrema derecha que se reclama ferviente defensora del orden. Las centrales sindicales aportaron sus servicios de vigilancia para evitar enfrentamientos lo que en general se logró de manera exitosa, aunque por poco tiempo.

El sábado 17 de octubre fue la fecha elegida para la realización de una manifestación que reunió en toda Francia a liceanos, universitarios, sindicalistas y a los antiguos Chalecos Amarillos cuyas reivindicaciones, escritas en 2018 en los famosos Cuadernos de Quejas, jamás se tomaron en consideración. En Paris, luego de tres días de discusiones entre organizadores y gobierno para fijar el recorrido parisino, los 210.000 manifestantes desfilaron pacíficamente desde la emblemática Plaza de la Republica hasta la plaza de Clichy.

Sin embargo, desde antes de la manifestación diversos grupos de infiltrados, de black bloc, de provocadores, de jóvenes marginales habitantes de la periferia parisina y de delincuentes iniciaron impresionantes destrozos, pillajes, destrucción de bienes públicos, de comercios y de enfrentamientos contra grupos policiales en las más importantes calles y avenidas parisinas creando un clima insurreccional pocas veces visto en la historia reciente. Las fuerzas de seguridad en número muy insuficiente a pesar de las advertencias de sus propios servicios y siguiendo órdenes superiores fueron incapaces de evitar los desmanes optando por aplicar la política del dejar hacer. En vano fueron los llamados de las autoridades municipales y de los comerciantes asaltados y saqueados. La represión en cambio se dirigió hacia quienes manifestaban pacíficamente empleando, además, el método de encerramiento, con solo una salida y sin posibilidades de dispersión que milagrosamente no produjo muertes que lamentar.

Marsella, Lyon, Limoges sufrieron significativos destrozos y sobre todo los símbolos  republicanos fueron atacados,  incendiando la alcaldía de Limoges y la oficina de turismo de Lyon, además de asaltar y deteriorar puertas, salones, muebles y esculturas emblemáticas  en la municipalidad de Marsella. Todas estas acciones de vandalismo fueron unánimemente repudiadas por el conjunto de las fuerzas políticas del país.

Obviamente la gran mayoría de los medios de comunicación centraron la atención en los indesmentibles    desmanes, provocaciones y ataques al patrimonio nacional y no en el justo contenido de las reivindicaciones, ni en las impresionantes y pacificas manifestaciones que reunieron en todo el país a 800 mil personas. El ministro del Interior, que más que ministro pareciera ser vocero de los sindicatos de policías, antes de hacer su mea culpa por su imprevisión y la nula protección a comerciantes, edificios públicos y manifestantes, responsabilizó de inmediato a los partidos de extrema izquierda, a la France Insoumise de Jean Luc Melanchon, al igual que lo hicieron los partidos de derecha y de derecha extrema en un afán por descreditar a uno de los candidatos  más competitivos en la futura elección presidencial.

El presidente Emmanuel Macron, horas antes de viajar a los países árabes, en una corta y unánimemente criticada alocución se limitó a expresar su defensa de la autoridad del estado, a su voluntad de implementar medidas securitarias como toques de queda sectorizados, a su repudio a los desmanes y a entregar su respaldo al ministro del interior, a quien no aceptó su pertinente renuncia. Igualmente hizo un llamado al conjunto de las fuerzas políticas para que en una reunión oficial con el gobierno expresen su repudio a la violencia y al vandalismo, sin referirse para nada a los problemas de fondo que afectan al país y que son el centro del conflicto social que vive Francia. Similar intervención tuvo el primer ministro quien se limitó a repetir los dichos del presidente, a ofrecer ayuda para indemnizar a los afectados y a hacer un llamado a la calma, amenazando con aplicar con el máximo rigor a los más de dos mil detenidos.

¿Serán suficientes las medidas anunciadas para calmar los ánimos y acallar las  demandas de la inmensa mayoría de la población francesa hastiada de promesas incumplidas, de un deterioro de la calidad de vida, de los servicios públicos y de una notoria desigualdad que como de costumbre afecta a los más pobres y favorece a los más ricos?

Muy probablemente no será el caso. Los franceses durante los 10 años del gobierno de Macrón han sido testigos de la soberbia presidencial que no ha prestado atención a las urgentes solicitudes de estudiantes, de jóvenes, de desempleados,  de pensionados y  de trabajadores que con asombro han visto como no se les ha escuchado y que, por el contrario, se ha favorecido a los grandes empresarios nacionales e internacionales con millonarios aportes en dinero y  liberando de impuestos a las grandes fortunas mientras que el desempleo y la precariedad aumentan y las cargas impositivas  a la clase media las agobian y empobrecen. Tampoco ha existido una concertación directa con los sindicatos a quienes durante el decenio ha ignorado por completo imponiendo impopulares reformas por la vía de decretos. No es factible pensar que un gobierno tan debilitado como el actual, que enfrenta un importante déficit presupuestario, una colosal deuda externa y que luego de la disolución de la Asamblea Nacional en 2024 no dispone de mayoría y está permanentemente bajo el riesgo de la censura, pueda aportar soluciones satisfactorias antes de la elección presidencial de 2027.

Solo una respuesta política concreta a las justas reivindicaciones a través de un serio proceso de concertación social con sindicatos, movimientos sociales, empleadores, partidos políticos y estudiantes podrá contribuir a evitar la  crisis de representación actual, la continuidad del conflicto y el aumento de las acciones insurreccionales, que ante la impotencia e incapacidad gubernamental ponen en peligro el pacto social, la estabilidad democrática y aumentan aún más las posibilidades de un triunfo de la intolerancia y de la derecha extrema el 18 de abril de 2027.

Paris. Octubre 2026.

 

jueves, 15 de octubre de 2026

El pecado de la carne

 

El pecado de la carne

                                                            

José Antonio Kast, el flamante mandatario de nuestro Campo de Flores Bordado, desde el inicio de su campaña presidencial se esforzó por mostrar una imagen de salvador de la patria, de austeridad, de prestancia, de eficiente ejecutivo y de muy buen católico principalmente ante los ojos del 58,16% del soberano que le dio su apoyo.

Sin embargo, a siete meses de haber asumido, esa rebuscada imagen se fue diluyendo completamente a través de la ineficacia de su acción gubernamental, de las descoordinaciones ministeriales, del frecuente papelón nacional e internacional de su gobierno y de diferentes hechos que contribuyeron a catapultar esa reputación de eficacia, de austeridad y de buen cristiano.

No nos referiremos en esta crónica ni a sus incumplidas promesas prioritarias como la de poner fin a la delincuencia, de las masivas expulsiones de inmigrantes ilegales a quienes culpa de todos los males al igual que a su antecesor Gabriel Boric. Tampoco abordaremos sus absurdas propuestas de desarrollo económico, de disminución de la inflación, de la cesantía, de la creación de empleo o a sus incongruentes y retrógradas medidas sociales.

Obviaremos analizar   su papelón en la Asamblea General de la ONU, así como su rápida sumisión al Imperio   convirtiéndonos en uno más de los integrantes del patio trasero de los Estados Unidos al adherir al Escudo de las Américas.

Tampoco nos explayaremos sobre  su silencio ante las intromisiones   del Embajador norteamericano Brandon Judd en nuestra política nacional e internacional, ni a su nula reacción  ante las ofensas  de desprestigiados gobernantes como Milei  quien  en su visita a Chile y en su presencia se refirió despectivamente al pasado político de nuestro país, denostando  al ex Presidente Salvador Allende, denigrando igualmente  a la izquierda chilena y poniendo en duda la soberanía nacional en el estrecho de Magallanes.

Todo lo anterior da para una importante cantidad de artículos y de comentarios. Esta vez solo nos referiremos a su imagen de austeridad y de buen católico ampliamente destacadas por los medios de comunicación que le son afines.

Resulta que nuestro austero presidente decidió vivir en  La Moneda, residencia que como todo el mundo sabe fue cobardemente bombardeada por orden de Augusto Pinochet, figura adorada por José Antonio Kast. Algunos dicen que la elección de ese domicilio fue un símbolo político; otros, que fue para estar cerca del pueblo y verificar el deterioro del casco histórico y de los nuevos empresarios que invaden el centro de Santiago.

Cualquiera sea la explicación, el costo de aproximadamente cinco millones de dolares de este traslado no ha sido despreciable para quien hace ostentación de austero y que preconiza, a fin de  contribuir al ahorro nacional, la disminución de beneficios sociales al pueblo que lo eligió. Claro que estos milloncitos incluyen  la remodelación de las habitaciones, de las cocinas,  de los salones, de su escritorio etc.  La Empresa CONSTRUCTURA PIO V, quien se adjudicó los trabajos ha debido igualmente ocuparse de la iluminación, canalizaciones, sistemas eléctricos, baños, garajes y arreglos del pequeño bunker, además de la habilitación de una capilla para que los evangélicos de palacio puedan orar confortablemente. Junto con ello, se agrega el hecho que los hijos continuaran viviendo en sus antiguos domicilios aumentando los costos de prevención y seguridad.

A estas simbólicas muestras de derroche y de ausencia  de  austeridad se suma el haber sido tentado por el pecado  de la carne. No se trata de que nuestro beato presidente haya cometido  fornicaciones extra maritales o que haya sucumbido al encanto de bellas colaboradoras  como lo hacia un antiguo habitante de La Moneda en los años 40. No, por el momento no ha incurrido en ello,  sino en algo  que junto a la lujuria y a otras faltas  conforman los llamados pecados capitales,  los  que a lo largo de los siglos han sido duramente sancionados desde los inicios de la era cristiana por diversas autoridades eclesiásticas  y en el año 590 refrendados por el Papa Gregorio Magno.

Entre esas terribles faltas se cuentan: la ira, la gula, la soberbia, la lujuria, la pereza, la envidia y la avaricia. Si dejamos de lado la lujuria que por el momento no ha cometido, ¿en cuál de los otros capitales pecados ha notoriamente incurrido? Según lo conocido, ha sido en el de la Gula al haberse tentado por sabrosos cortes de filetes, costillares, lomos vetados,  asados de tira, embutidos, aves diversas, jamones pata negra y otras delicatessen del mismo orden ignorando una vez mas la austeridad tanto publicitada y su ascetismo religioso. 

Desde La Moneda, en víspera de nuestras fiestas patrias, se emitieron órdenes de compra por 264,4 millones de pesos equivalentes a 241. 000 euros. Hay que imaginar la cantidad de asados y comilonas que nuestro mandatario junto a familias e invitados ha consumido o consumirá con cargo a nuestro erario nacional. Tal vez hubiese sido mas acertado que nuestro austero presidente hubiese seguido las culinarias y poco apetitosas recetas que doña Lucia, esposa del dictador, recomendaba a las mujeres pobres de nuestro Jardín del Edén, mientras consultaba con ojos ávidos los millones de dólares, productos de familiares latrocinios, acumulados en el Riggs Bank.

Es de esperar que nuestro asceta viajero cuando regrese de su visita oficial a Bolivia no haya cedido parte de nuestro patrimonio marítimo, ni haya consumido en exceso los afamados productos locales y que, conforme a sus convicciones religiosas, haga los debidos actos de constricción por sus capitales pecadillos de acuerdo a los cánones de la iglesia católica o que ingiera los abominables platos con que se castiga la gula en el tercer circulo del infierno de La Divina Comedia de Dante. 

 

Paris, octubre 2026.

 

lunes, 18 de mayo de 2026

Tradiciones, conmemoraciones, celebraciones

 


                                                                                          

En muchas partes del hemisferio aún se conservan una serie de tradiciones y de costumbres que se han transmitido y mantenido a través del tiempo. Muchas de ellas son de índole religiosa ligadas esencialmente a la fe, como la Navidad, celebración casi universal que conmemora el nacimiento de Jesucristo que, hoy en día, pocas personas lo recuerdan ya que los regalos, las suculentas y regadas cenas familiares, los árboles navideños, además de panzudos Santa Claus envueltos en rojas vestimentas invernales en medio de los calores tropicales de A. Latina o de Africa contribuyen a ese olvido.

El calvario y la muerte de Jesûs se rememoran en el mundo cristiano con la Semana Santa, cuya máxima expresión se da en las impresionantes procesiones sevillanas donde las múltiples cofradías se dirigen engalanadas a la imponente catedral a cumplir el vía crucis, para luego regresar a su partida inicial en medio de los rezos, aplausos y gritos de la multitud expectante.

Igualmente, insertas en creencias religiosas son las   peregrinaciones multitudinarias a lugares sacros como la extenuante caminata hacia Santiago de Compostela; la de El Haij, que anualmente concentra millones de musulmanes en La Meca; la de Karbala en Irán o la hindú de Shikhar Kailash en homenaje al dios Shiva. Mucho menos importantes en número, pero imbuidas de fervor religioso son, por ejemplo, algunas que se realizan en América Latina como la de Nuestra Señora de Guadalupe en México, la de Nuestra Señora Aparecida en Brasil, en que la imagen de la Virgen María más grande del mundo observa a los millones de fieles que la veneran anualmente. Menos imponentes, aunque con idéntica fe son     las caminatas hacia la virgen de Lo Vasquez, localidad cercana al mítico Valparaíso en Chile o la que se realiza desde San José de Costa Rica hacia la Basílica de los Ángeles de Cartago para venerar a la patrona de Costa Rica, la milagrosa Virgen morena, llamada igualmente Reina de los Ángeles o Reina de Cartago.

Otras celebraciones tradicionales no religiosas están muy ligadas a mitos ancestrales que dicen relación con las cosechas, con las estaciones del año o con el rigor del invierno, destacándose el famoso Perchten que, en Alemania, Austria o Eslovenia, con máscaras antiguas se pretende obtener purificación para protegerse contra las inclemencias invernales, a diferencia de la celebración de Krampus que recorre las heladas planicies y calles con sus cuernos, colmillos y látigos representando la ferocidad invernal sentida como castigo.

El término del frio, de las tormentas , del hielo , de la nieve y la llegada de la primavera  conlleva  múltiples celebraciones y festejos  con disfraces y  gritos que se confunden con el ruido estruendoso de instrumentos musicales que en más de una ocasión perturbaron a personajes notables de la ficción como a don Juan Tenorio de José Zorrila que, iracundo, exclamó la célebre bravata: “Cuál gritan esos malditos, pero mal rayo me parta si, en concluyendo  la carta, no pagan caros sus  gritos”.  También notables son ciertas tradiciones insertas en la esencia de la cultura nacional como las alegres y espectaculares celebraciones del 17 de marzo en Dublin, en homenaje a San Patricio, patrono venerado de Irlanda.

Los muertos ocupan un lugar preferente en el ámbito de las tradiciones. Millones de personas recuerdan entre el 31 de octubre y el 2 de noviembre a sus difuntos, principalmente en Europa, Estados Unidos, Japón, India y otras latitudes.

América latina observa rigurosamente esta tradición que no se limita solo a concurrir a los cementerios a homenajear y ornar con flores las tumbas de familiares y amistades, sino que va más allá de ello. Esas fechas son, en algunos países, verdaderas festividades que combinan lo religioso y lo pagano en las que México sin ninguna duda brilla por su originalidad, colorido y exuberancia recogiendo raíces indígenas prehispánicas y un fuerte legado revolucionario. Sus altares perfumados con palosanto y ricamente engalanados con figuras provenientes del mercado de Sonora, exponen las ofrendas de bebidas, de alimentos y de flores de naranja que ofrecen las familias a sus difuntos en cada vecindario, compartiendo con alegre fraternidad las calaveras de azúcar y el pan de los muertos en una mezcla de veneración, de fraternidad y de respeto hacia los que ya partieron, emulando a Carpentier, del reino de este mundo

Halloween, que se celebra la noche del 31 de octubre, tiene sus orígenes en una festividad pagana Celta llamada Samhain, ligada al fin del otoño, de las cosechas y basada en la creencia que esa noche los difuntos resucitaban para visitar sus antiguas moradas. Halloween derivada de All Hallows Eve, víspera de todos los Santos, con el correr del tiempo se expandió a Europa, los Estados Unidos y evidentemente hacia América Latina donde grupos de niños y jóvenes recorren las casas con disfraces de brujas, de vampiros o de esqueletos, solicitando dulces y golosinas a cambio de oraciones, canciones, bailes, buenos deseos o simplemente agradeciendo.

En Francia existe la tradición de ofrecer el 1° de Mayo, a familiares o amistades, una delicada rama de la blanca y perfumada flor de Muguet. Esta costumbre se ha impuesto, en una curiosa mezcla de remotas festividades célticas o romanas en honor a la primavera, de fervor durante la revolución de 1789 y de secuelas populistas del régimen de Vichi en 1941

Más allá de la anecdótica tradición del Muguet, el Primero de Mayo es el día internacional de los trabajadores y es, sin duda alguna, la conmemoración más importante del mundo del trabajo que se celebra universalmente en esa fecha con la excepción de los Estados Unidos y de Canada que lo hacen el primer lunes de septiembre bajo el nombre de Labor day.

En ese día se conmemora la gran huelga general del 1 de mayo de 1886, que tuvo lugar en las más importantes ciudades de los Estados Unidos de Norteamérica como Nueva York, Chicago, Baltimore, Milwanka y otras. Esta huelga fue convocada por las organizaciones sindicales norteamericanas, siguiendo uno de los objetivos de la Asociación Internacional de Trabajadore o Primera Internacional, en vías de obtener mejores condiciones laborales, particularmente la reducción de la jornada a ocho horas de trabajo.

En ese 1° de mayo el paro fue total, así como la brutal represión y la provocación policial ante los cientos de miles de trabajadores que se manifestaron en las calles. La continuidad de la huelga general fue seguida por una brutal represión que deja como saldo, el día 3 del mismo mes, seis obreros asesinados pertenecientes a la empresa Mc Cormic Reaper, además de numerosos heridos y detenidos. La manifestación de protesta realizada el día siguiente, 4 de mayo, en Chicago, en Haymarket Square, culmina con una enorme tragedia al estallar una bomba puesta por un desconocido. Mueren 12 personas, ocho policías y cuatro trabajadores y más de 60 personas quedan en estado grave.

Los organizadores y los principales oradores son inculpados y en uno de los juicios más infamantes de la historia se condena a ocho de los detenidos de los cuales cuatro de ellos (Spies, Fischer,Engel y Parson) fueron ahorcados el 11 de noviembre de 1887; Louis Lingg se suicida en prisión; Schwad y Fielden fueron condenados a prisión perpetua y Neebe a 15 años de reclusión. Seis años más tarde el gobernador de Illinois decide revisar el proceso y se decreta la libertad sin condiciones de los detenidos y la pública rehabilitación de los ejecutados.

Con ocasión del centenario de la “Toma de la Bastilla”, la Segunda Internacional se reúne en Congreso en Paris, en 1889. Allí, los delegados norteamericanos entregan un conmovedor testimonio de los sucesos de mayo de 1886 y por unanimidad se adopta la resolución de apoyar la decisión de la Federación Americana del Trabajo que en St. Louis eligió el 1° de mayo de 1890 para manifestarse mundialmente por la obtención de las 8 horas de trabajo.

El movimiento por las ocho horas logra finalmente su objetivo que se consagra por una resolución de la naciente Organización Internacional del Trabajo (OIT), a través del Convenio núm.1 adoptado el 28 de noviembre de 1919 en Washington. Luego de este triunfo, el 1° de mayo se convierte en el mundo entero, salvo las dos excepciones mencionadas, en el día internacional de los trabajadores.

Esta tradición continua hasta nuestros días a pesar de las evoluciones que han experimentado los trabajadores, el aparato productivo, los intercambios comerciales, el impresionante avance científico-tecnológico, las mutaciones político-sociales y las enormes presiones del gran capital y de las fuerzas políticas ligadas al neoliberalismo.

Esas presiones se intensifican para romper la tradición, para terminar con las históricas conquistas laborales que han mejorado las condiciones de vida de millones de trabajadores en el mundo.

Europa que ha sido la cuna de donde han emergido los movimientos sociales que han dado progreso y prosperidad a sus habitantes, desde hace algunas décadas ha iniciado campañas, acciones políticas y legislativas para terminar con importantes logros laborales propiciando  el aumento del número de horas de trabajo semanal y de  la edad para pensionarse, el fin de la solidaridad de las jubilaciones propiciando los sistemas por capitalización, disminución de las garantías existentes para los desempleados , el fin de feriados emblemáticos como el 1° de mayo etc.

Alemania y Francia se han destacado recientemente por sus empeños ultraliberales. En el primero se prepara una importante reforma del régimen de pensiones y en Francia se avanza raudamente a ello empleando la mentira y el engaño a través de los medios de difusión, de los partidos políticos, de las asociaciones empresariales y de la propaganda.

Un elegante joven, Gabriel Attal,  ex primer ministro que en algún momento trató de crear una imagen de progresismo como militante socialista y que nunca conoció lo que es el trabajo, que jamás estuvo en contacto con los necesitados pues nació en cuna de oro,  que se educó y trabajó en un universo de privilegios muy distinto al de los obreros, campesinos, mineros, pescadores, comerciantes etc. y  que raramente alcanzan a disfrutar de sus magras pensiones, es el gran precursor, junto al conservantismo  de Bruno Retailleau, de Edouard Philippe, de Marine Le Pen, de Bardella y demases ,  de trabajar más durante el día, la semana, el año y hasta casi el fin de la vida promoviendo la derogación de las conquistas sociales y la  introducción de los regímenes de capitalización. Y por cierto todos ellos aspiran a ser presidentes o primer ministro en el caso de Bardella, de un país  con historia de solidaridad, de fraternidad, de libertad y  de justicia social

Aunque más debilitado, el sindicalismo resiste y hace esfuerzos por movilizar a sus adherentes y hacer sentir su voz hacia la sociedad preconizando el Trabajo Decente y la justicia social. Su capacidad de movilización se ha reducido; ya no son las grandes y masivas marchas que convocaban a miles, y hasta millones de personas en las plazas de La Republique, de La Nation o en el Muro de los Federados en el cementerio de Pere Lachaise.

Si bien los manifestantes han disminuido fuertemente en esos lugares emblemáticos, el fervor sindical y la tradición de lucha continúa, siendo hasta el momento la única barrera importante que se mantiene y que puede retener el avance del tsunami ultraderechista que comienza a destruir los derechos laborales y la democracia.

 

Paris, 1° de mayo 2026.

 

 

lunes, 15 de diciembre de 2025

Que la tortilla se vuelva….

 

                                                                

A finales de los años 60 y el inicio de los 70 se popularizaron en Chile y en América Latina variadas canciones de protesta que fueron interpretadas por figuras notables como Víctor Jara, Rolando Alarcón y por supuesto por el afamado conjunto “Quilapayûn”. Una de ellas fue una adaptación de la letra original “Que la tortilla se vuelva” del compositor español Chicho Sánchez Ferloso, escrita contra el régimen dictatorial de Franco y según algunos entendidos inspirada también de una antigua canción flamenca de 1860.  En los conciertos y las “Peñas folclóricas” de aquel tiempo, en Chile, una asistencia enfervorizada cantaba a vozarrones el estribillo que la popularizó: “…  Cuando querrá el Dios del cielo que la tortilla se vuelva que los pobres coman pan y los ricos mierda, mierda…”

Mas allá del poco fraterno e intolerante estribillo de esta canción que hasta el día de hoy genera sesudas discusiones, su contenido refleja la protesta, la rabia y la voluntad de los sectores vulnerables de la época y de la izquierda que los representaba, por un modelo de sociedad donde el orden de las cosas cambiara y se pusiese término a la enorme pobreza y a las desigualdades existentes. Sobre esto se avanzó bastante durante la presidencia de Salvador Allende, interrumpida por el golpe de estado que puso fin a las medidas sociales. Al término de la dictadura, durante los años de la Concertación se avanzó considerablemente en lo social, fundamentalmente en la importante disminución de la pobreza, en el acceso a la educación, al empleo decente y a la salud de los sectores más postergados, aun cuando el fenómeno de la gran desigualdad persistió hasta nuestros días.

Los gobiernos de Ricardo Lagos, de Michele Bachelet y de Gabriel Boric continuaron con este difícil cometido implementando un significativo aumento del gasto social a través de una  batería de medidas tendentes a favorecer a las personas más vulnerables. El fallecido presidente Sebastián Piñera, a pesar de ser un político de derecha, no obstaculizó la continuidad de esas iniciativas y propuso igualmente otras, como la Pensión Garantizada Universal.

Entre los programas e iniciativas sociales de los últimos 35 años se han destacado, entre otros, algunos como los siguientes:

          * La creación del Fondo de solidaridad e inversión social y el                      Programa de mejoramiento de los barrios, ambos de 1990.

           *  El Registro Social de Hogares, para beneficiar de los diversos programas sociales, creado por Decreto en agosto de 2015, con 9 millones de hogares inscritos en 2024.

                *   Los planes AUGE y GES en el marco de la reforma de la salud iniciados en 2002 y el programa Chile Solidario del mismo año.

                   *    Chile Crece contigo implementado en 2007.

                *    El Pilar Solidario para mejorar las pensiones de los jubilados, complemento al sistema    de las AFP en 2008

                  *     La   Pensión Generalizada Universal (PGU) del año 2022, que reemplazó al Pilar Solidario.

                 *    La Reforma del sistema de Pensiones con fortalecimiento de la PGU y la creación de un Seguro Social contributivo con aporte patronal. Promulgada en 2025

                *  La ley de las 40 horas, por etapas, promulgada en 2024 y el aumento del salario mínimo.

Ademas de diversos apoyos económicos y seguridad alimentaria a través de bonos otorgados por el programa Chile Seguridades y oportunidades como el del Aporte Familiar Permanente, el bono de protección para dueñas de casa, el bono por formalización del trabajo, el Subsidio Familiar Automático (SFA), el aporte para cubrir gastos de alimentos (bolsillo electrónico) y medidas para viviendas.

Los mencionados programas sociales han beneficiado a millones de personas pobres, vulnerables y les han permitido un mayor poder adquisitivo y el acceso a servicios médicos, educacionales y de vivienda. Como dato ilustrativo se calcula que alrededor de 2 millones y medio de personas han sido beneficiadas con el fortalecimiento de la PGU, 400 mil niños con el SFA y millones de personas con los programas AUGE y GES.

Como se puede apreciar, la casi totalidad de este fuerzo social se ha realizado durante los gobiernos progresistas, con excepción de la PGU que se aprobó a fines del gobierno de Sebastián Piñera. Ello ha permitido a millones de ciudadanos salir de la pobreza, tener una mejor calidad de vida y no padecer de la falta de alimentación como ocurrió en otros momentos de la historia nacional. Y todo esto, sin perjudicar a nadie, sin que la Tortilla se tornara haciendo comer mierda a los ricos de este país; muy por el contrario.

El resultado de la  segunda vuelta de la elección presidencial que dio un contundente triunfo a la extrema derecha liderada por el hoy electo presidente Kast deja muchas interrogantes y una multiplicidad de explicaciones: fue culpa del voto obligatorio impuesto durante el gobierno de Boric, dicen algunos; es que Jara es comunista o fue el farreo de la Constituyente  también se argumenta;  una mala política de comunicaciones y haber dejado de lado  de parte de la izquierda los problemas de la seguridad y de la inmigración aseveran otros,   sin dejar pasar problemas de probidad de parte de las autoridades del gobierno de Boric..

Muy probablemente haya un poco de verdad en cada una de esas afirmaciones y también de olvidos fundamentales como el llamado de Cúcuta del ex presidente Piñera que abrió las puertas a una masiva      inmigración en 2019 o de las mentiras programáticas del candidato Kast en los temas de  seguridad dando cifras alucinantes de homicidios que no corresponden a la realidad o sus incongruentes anuncios de medidas para expulsar a los inmigrantes. Todo ello con el fin de crear odio, desconcierto y  pánico.

Sin embargo, ha habido un fundamental olvido de parte de los ciudadanos y ciudadanas pobres de este país: el haber gozado de importantes beneficios sociales que les ha permitido vivir con mayor dignidad. Este olvido fundamental unido a las mentiras del electo presidente y también a las fuertes debilidades del gobierno y de los partidos que lo sostienen pueden explicar tal vez que Kast haya ganado ampliamente no solo en los sectores acomodados, sino también en los más pobres, donde la candidata del progresismo no logró imponerse y cuando lo hizo en algunas localidades, fue por muy pocos votos.

Esperemos que durante el nuevo gobierno no haya ninguna vuelta de tortilla para esos sectores vulnerables que contribuyeron al contundente triunfo de la extrema derecha en la copia feliz del edén.

Diciembre 2025.

 

 

 

 

 


                                                                  

 


miércoles, 10 de diciembre de 2025

EL PAGO DE CHILE A DIARIOS Y REVISTAS DE OPOSICION A LA DICTADURA

 

Hace 35 años, el 11 de marzo de 1990 asume la presidencia de la república Patricio Aylwin, después de haber ganado las elecciones de diciembre de 1989, apoyado por el conjunto de las fuerzas democráticas del país. Curiosamente en ese mismo mes de diciembre, coincidiendo con la elección presidencial, cierra definitivamente CAUCE, una de las revistas que más combatió a la dictadura militar chilena.

Con la elección del presidente Aylwin se pone fin al régimen militar y se inicia un largo periodo de transición a la democracia. Paradojalmente fue esa misma democracia quien exterminó las revistas y periódicos opositores a la dictadura y que terminó apoyando, en los hechos, a los medios de comunicación escritos afines al gobierno cívico-militar.

Las principales expresiones de esta prensa escrita emergen a partir de 1976 con el primer número de la revista Apsi, siglas de Agencia de Prensa y Servicios informativos, dirigida entonces por Arturo Navarro y luego por Marcelo Contreras. Le seguirán en 1977, Análisis cuyo emblemático director fue Juan Pablo Cárdenas y Hoy fundada por el conocido periodista Emilo Philippi quien dirigirá igualmente el diario La Época creado en 1987.

En 1978 aparece la revista cultural de oposición La Bicicleta, dirigida por Eduardo Yentsen y Antonio de la Fuente. Esta publicación muy crítica de la inexistente política cultural de la dictadura, fue un canal de expresión del arte censurado. Años más tarde en 1998 ya en plena democracia aparecerá la revista cultural Rocinante dirigida por Faride Zerán, premio nacional de periodismo y que a pesar de su éxito deberá cerrar en 2005 por falta de avisaje.

La combativa revista Cauce publica su primer número en 1983. Tuvo como directores a Carlos Neely, Gonzalo Figueroa, Edwin Harrington, Francisco Herreros y Álvaro Briones, además de contar con un importante número de destacados periodistas y colaboradores entre los que se destaca una gran figura nacional e internacional: la galardonada premio nacional de periodismo Mónica González.

Jorge Lavanderos quien jugó un destacado rol como opositor a la dictadura de Pinochet reemerge en 1984 el diario Fortín Mapocho o Fortín Diario que había sido fundado en 1947 como una expresión escrita de trabajadores de ferias públicas y del deporte. permaneciendo en silencio durante muchos años. Sus directores entre otros fueron Felipe Pozo, Hernán Pinto Uribe, Jorge Donoso Pacheco, Eduardo Trabucco. Sin embargo, la línea editorial emanaba de Lavanderos.

El conjunto de esta prensa, con énfasis distintos, realizó una férrea crítica  a la dictadura desafiando a todas las limitaciones a la libertad de expresión impuestas por la censura, a las repetidas clausuras, a la arbitrariedad del poder judicial y a la feroz represión de las fuerzas de seguridad contra sus periodistas y directores que en la mayoría de los casos culminaron con amedrentamientos, cárcel, torturas y asesinatos como el perpetrado contra Pepe Carrasco editor internacional de Análisis.

Las valientes denuncias y los documentados reportajes de esos medios contribuyeron a mostrar el verdadero rostro del régimen dictatorial; su crueldad, sus crímenes, su autoritarismo, las restricciones a las libertades públicas, sus abusos, la corrupción imperante, el desastre de su política económica, etc., contribuyendo a una mayor toma de conciencia, a la necesidad de organizarse y de avanzar hacia una salida democrática,  dando además tribuna a la gran mayoría de personajes que dirigirían el país luego de la caída de Pinochet.

Con la llegada al poder de la Concertación y de su prometedor slogan “La alegría ya viene”, se produce contrariamente una desaparición paulatina y rápida del conjunto de esos medios de comunicación.

 La primera en cerrar sus puertas fue la revista Cauce, tan odiada y temida por la dictadura. Cauce publica su último número, el 227, en diciembre de 1989. Le seguirán La Bicicleta en 1990, Fortín Mapocho en 1991, Análisis en 1993, Apsi en 1995 y la revista HOY y el diario La Época en 1998.

¿Por qué la alegría no llegó a estos importantes medios de comunicación que habían sido un pilar esencial en la lucha contra el régimen militar? ¿Qué factores influyeron para que el nuevo gobierno democrático los ignorara y que paradojalmente favoreciera a la prensa de la dictadura como El Mercurio y La Tercera?

Las explicaciones son diversas aun cuando todas coinciden en la falta de financiamiento, pues la casi totalidad de esos medios funcionaban en gran medida con aportes provenientes del extranjero los que en su gran mayoría cesaron con la llegada de la democracia, quedando sometidos a las leyes de la concurrencia y a un eventual apoyo gubernamental a través de subvenciones especiales o de publicidades de las empresas controladas por el estado.

Aportes y publicidades que jamás llegaron según señala Juan Pablo Cárdenas, ex director de Análisis y premio nacional de periodismo,   en una interesante entrevista concedida en 2008  en la que, además, denuncia el bloqueo gubernamental al apoyo de donantes internacionales, como el gobierno de Holanda que ofreció oficialmente unas muy  importantes sumas de dinero para que los diarios y revistas que fueron oposición a la dictadura y que aun subsistían como Análisis, Apsi, Hoy, Fortín Mapocho, La Época y  otros,  pudiesen seguir existiendo hasta que pudiesen consolidarse en la etapa democrática. Este ofrecimiento, al igual que una propuesta económica del gobierno y de los sindicatos italianos, fue igualmente bloqueado con argumentos diversos y promesas de compensación que jamás se concretaron.

Sin avisaje estatal, sin posibilidades de obtener préstamos blandos en el Banco del Estado y sin otros financiamientos, la supervivencia de diarios y revistas era casi imposible.

Es más; a fin de asegurarse el control de algunas publicaciones el gobierno a través de personeros como Enrique Correa, Belisario Velazco y Carlos Bascuñán hicieron gestiones que culminaron con la compra de las acciones de la revista Análisis para enseguida proceder a su cierre. Este mismo procedimiento fue utilizado con otros medios a excepción de Hoy y La Época que contaron con el apoyo gubernamental, según se lee en el libro: “Enrique Correa. Una biografía sobre el poder” de Andrea Insunza y Javier Ortega publicado en mayo de 2025: “porque eran medios más cercanos a la Democracia Cristiana… Y, sobre todo, con las gestiones de algunos ministros ante Anacleto Angelini, entonces el empresario más rico del país, quien al menos en el caso de La Época entregó financiamiento para su supervivencia.” Aun así, ambas publicaciones cerraron definitivamente en 1998.

Como se desprende de lo anterior, existió una clara voluntad de parte de los gobiernos de la Concertación por terminar con la prensa que otrora enfrentó con valentía a la dictadura, ignorando completamente, además, las propuestas de la Comisión de Programa de Gobierno sobre los Medios de Comunicación creada antes de la elección presidencial y que preconizaba formas para mantener a esos diarios y revistas.

Las motivaciones para no dar apoyo a la ya mencionada prensa, se encuentran, por una parte, en la adhesión gubernamental a las políticas de mercado y de la libre concurrencia que en sus principios les impedía intervenir como lo expresara Eugenio Tironi, olvidando que el gobierno privilegiaba a El Mercurio y La Tercera. De igual manera, el mismo Eugenio Tironi preconizaba que: “No hay mejor política de comunicaciones que no tener políticas de comunicaciones”.

Por otra parte, hubo una motivación política. No se podía tolerar que medios independientes ejercieran un rol critico a las políticas gubernamentales pues ello contribuiría a su deterioro y menos que se hicieran críticas a uniformados y policías pues dificultaba el proceso de transición. De allí que el  énfasis se centrara en un acercamiento a los medios que fueron el sustento comunicacional de la dictadura, entregándoles apoyo y avisaje a cambio de un tratamiento mas suave hacia las acciones del gobierno. Se consolida  de esta forma el duopolio mediático en Chile y  la preocupación de las autoridades se centra en la radio, en Televisión Nacional y en el diario La Nación.

Sin embargo, esta tregua del duopolio hacia los gobiernos concertacionistas durará hasta el año 2003, en la mitad de la presidencia de Ricardo Lagos y continuará posteriormente con los dos mandatos de Michelle Bachelet. La ruptura se debe sin dudas a las reformas políticas impulsadas por Lagos y Bachelet.

Cuesta  entender que no se hubiesen expresado publicas críticas al accionar comunicacional del Gobierno ni de parte  de los partidos políticos de izquierda, ni de parte de ministros de estado  que eran militantes  socialistas, del PPD o que habían formado parte de otros movimientos  mas de izquierda. Igualmente los que fueron responsables políticos de los partidos de la Concertación eluden referirse a ello. Leyendo las Memorias publicadas  y autorizadas por ex ministros o por ex dirigentes de izquierda, este tema no se aborda.

Es el pago de Chile a una prensa que dio la cara en los años de plomo de la vida nacional.

Emulando a Carlos Pezoa Veliz en su célebre poema “Nada”, podríamos también decir sobre el entierro de esa combativa prensa: “Una paleteada le echó el panteonero…. Tras la paleteada, nadie dijo nada, nadie dijo nada”.

Diciembre 2025

 

lunes, 7 de julio de 2025

Los amigos van partiendo.

 

La primera experiencia con la muerte de alguien cercano fue cuando tenía 5 años. Alicia, una vecina y compañera de juegos infantiles del barrio San Francisco, se dejó de ver durante meses  hasta que un día , curioso por el bullicio inhabitual del vecindario, me asomé a la ventana de la calle y me sorprendió ver una carroza blanca y sus dos caballos con penachos de igual color  que, impacientes, eran sostenidos por un auriga  solemnemente vestido de un negro riguroso que contrastaba con el albo ambiente funerario y con el ataúd en el que reposaban  los restos de Alicia, el cual era   introducido en la parte posterior de la carroza por cuatro personas protegidas por pañuelos para evitar seguramente ser contaminados por la tuberculosis que devoró a mi vecina.

Paulatinamente y a pesar de lo terrible, de lo dramático, del misterio y del temor que conlleva, hay una suerte de acostumbramiento con la muerte. La partida de ancianos familiares, de amigos prematuramente fallecidos contribuyen a este acostumbramiento que nos hará con el tiempo entender que se trata de un ciclo normal inserto en la existencia misma, sin poder por ello quitarnos el dolor y la nostalgia por aquellos que se van.

El fin de la niñez y bien pasada la  adolescencia la compartimos en nuestro humilde barrio de la Juan Antonio Ríos 2 con un numeroso grupo de muchachas y muchachos que entre parrandas, bailes, deportes y estudios se fue consolidando una amistad que aún perdura entre los ocho  amigos que quedamos; el resto no sobrevivió a las enfermedades, a los accidentes, a la vejez o a las atrocidades, asesinatos, torturas y secuelas de la sangrienta dictadura cívico militar como el querido Eduardo Charme Barros. Dictadura que asesinó igualmente a compañeros de trabajo del ámbito universitario y sindical como Ricardo García Posadas, David Silverman, Aroldo Cabrera y Víctor Zerega cuyos recuerdos restan intacto en nuestra memoria.

Mi paso por el militantismo sindical como miembro de su comisión técnica y como dirigente nacional de la CUT, que constituyó un gran honor y orgullo en mi existencia, me dejó igualmente un gusto amargo pues de los casi 60 dirigentes nacionales electos por sufragio universal directo en 1972, solo quedamos muy pocos. De la lista de dieciséis dirigentes titulares del PS, por ejemplo, solo quedamos cuatro. Igual tragedia ha ocurrido con lo que fue la dirección de la seccional Francia durante el exilio de la que nos hemos librado solo dos personas.

 

Han partido igualmente amigos muy queridos, no todos socialistas, con los que compartimos militancia política, exilio, cárcel, reconstrucción democrática y sobre todo mucha fraternidad: Máximo Lira, Armando Arancibia, Carlos Altamirano, su esposa Paulina Viollier, Manuel Bustos, María Rozas, Jorge Berazaluce, María Ester Ferez y nuestros inolvidables Manuel Valenzuela y Jorge Guralnik.

Con Manuel, abogado penalista de prestigio, ex presidente del Banco de Chile, compartimos exilio, secuestro y torturas en Argentina en el marco de la Operación Cóndor, junto a mi esposa Agustina, a Eduardo Trabucco y a María Olivia. Gracias a la fuerte protesta internacional promovida por Carlos Altamirano, Jorge Arrate, por el gato Valenzuela y sobre todo debido a la valerosa intervención del también abogado Jorge Guralnik, nos perdonaron la vida, nos hicieron aparecer para ser   encarcelados y posteriormente expulsados del país hacia la maravillosa tierra de asilo francesa. Manuel tuvo valor en la tortura y en su penosa enfermedad que nos lo arrebató hace dos años, pocos meses después del terrible infarto que fulminó a Jorge.

Hoy me entero que un antiguo militante socialista y compañero de luchas nos acaba de dejar. Se trata de Alfonso Guerra Muñoz, el chico Guerra. Hombre de esfuerzo como buen pampino, de disciplina, infatigable militante de las causas justas, de los oprimidos, formador sindical, solidario, fraterno, maestro de generaciones que nunca se dejó seducir por el poder. Sufrió cárcel, torturas y exilio.  Vivió austeramente, nunca pidió prebendas ni carguitos. Vivió de su trabajo y jamás renunció a sus principios socialistas ni a sus ideales de justicia social. Fue leal a su partido socialista, aunque también un crítico implacable cuando era necesario.

Todos los amigos que han partido decoran el firmamento y espero que nos iluminen a los que aún creemos en un mundo mejor.

Paris, 7 de Julio 2025.

 

 

 

 

 


 [AM1]Cina

 [AM2]

lunes, 14 de abril de 2025

DONALD TRUMP: incertidumbre, caos y destino manifiesto (1)



El 20 de enero de 2025 Donald Trump inició su segundo mandato como presidente de los Estados Unidos de Norteamérica luego de haber derrotado en las elecciones de noviembre de 2024 a su rival Kamala Harris, tanto en voto popular como en Grandes Electores.

A los pocos días de haber asumido anunció la aplicación de una serie de medidas económicas, comerciales e internacionales que despertaron las inquietudes del mundo entero, aunque alguna de ellas ya habían formado parte de su programa como candidato.

En lo económico y comercial su objetivo apunta a la reindustrialización de los Estados Unidos, gravando con significativos aranceles a los productos importados de China, de la Unión Europea y de países pobres o emergentes, poniendo con ello un freno a su desarrollo. Al mismo tiempo desconoció  muchos de sus compromisos en materia de libre comercio y de medio ambiente.

Las tasas anunciadas se escalonaron en un primer momento entre un 20 % para la Unión Europea y un 34% para China porcentaje que le fue alzado casi de inmediato a esta última a un 125%; ambos fueron igualmente catalogados como sus grandes enemigos comerciales. Japón, Vietnam, Corea del Sur o Taiwán fueron gravados con tasas oscilantes entre un 24 y un 46 %

América Latina fue afectada en general con un 10% a excepción de México, que al igual que Canadá, no serán penalizados en los bienes que forman parte del TLC. Nicaragua y Venezuela sufrirán porcentajes más elevados en virtud “de su no cooperación democrática”.

Lo anterior unido a fuertes medidas contra la inmigración, a las expulsiones masivas de extranjeros, al abandono del Acuerdo de París sobre Medio Ambiente, al desmantelamiento de la AID y a su retiro de la OMS, no solo creó repudio, desconcierto y pánico en la comunidad internacional, en las bolsas y medios financieros del mundo entero; sino que, además, dio inicio a una guerra comercial de proporciones imprevistas cuestionando con ello las reglas del juego comercial iniciadas al final de la 2ª Guerra mundial, a lo establecido en los acuerdos del GATT en 1947 y  de la OMC en 1995 que reafirmaban el desarrollo del proceso de globalización.

Frente al rechazo internacional de las medidas anunciadas, a la estrepitosa caída de las bolsas del mundo entero, del pánico en Wall Street, del inicio de la inflación, de las presiones políticas y sobre todo por el riesgo de implosión de la deuda norteamericana cuyos principales detentores son Japón y China, Trump tuvo que retroceder imponiendo una tregua de 90 días y rebajando las tasas a un 10% con excepción de China a la que penalizó  nuevamente con un 145%

Esta marcha atrás fue reforzada con el reciente anuncio de eximir de aranceles a diversos dispositivos electrónicos como smartphones, chips semiconductores, computadoras etc., fabricados completamente en la potencia asiática, aunque manteniendo vigente el gravamen del 25 % impuesto al aluminio, automóviles y acero.

Las nuevas medidas incidieron en una importante alza en las bolsas internacionales dando origen a una serie de especulaciones sobre un eventual delito de iniciados de parte del mandatario estadounidense.

Sin embargo, la guerra comercial no termina, pues China ha respondido de maneras diversas como el aumento de las tasas a los productos norteamericanos, la suspensión de licencias de exportación de las Tierras Raras y la amenaza de deshacerse de los títulos de la deuda estadounidense. La Unión Europea junto a otros países preparan respuestas adecuadas en el ámbito económico sin descuidar las negociaciones diplomáticas.

En lo internacional diversas acciones y anuncios desestabilizadores para la paz mundial han encendidos igualmente las alarmas. Me refiero en lo fundamental a sus posturas sobre la guerra Ucrania- Rusia, al conflicto israelí-palestino en la banda de Gaza y a sus imprudentes anuncios de anexiones territoriales.

Conforme a sus declaraciones de campaña para imponer en 24 horas la paz en Ucrania luego de la invasión territorial rusa, Trump, en una primera instancia, no solamente se puso de lado de Putin suspendiendo momentáneamente su apoyo a Ucrania, sino que además impuso a Zelensky, luego de  una humillación sin precedentes, cederle la propiedad y la explotación de las Tierras Raras y otros recursos naturales como compensación por el aporte norteamericano durante la guerra. Sin embargo, en vista de la poca voluntad de Rusia por comprometerse en una solución de paz y por la continuación de sus cruentos bombardeos, Trump ha manifestado su decepción y frustración a Putin a través de su enviado especial Steve Witkoff, al igual que su compromiso de seguir buscando una rápida y aceptable solución para imponer un cese el fuego durable que lleve al término de la guerra.

En lo que se refiere al conflicto israelí-palestino en la Franja de Gaza luego del sanguinario ataque sorpresivo de Hamas de octubre de 2023 y la consiguiente toma de rehenes israelíes, el gobierno de Netanyahu inicio una terrible ofensiva militar en Gaza causando miles de muertos y desplazados, destruyendo la casi totalidad de las infraestructuras y desatando una de las peores crisis humanitarias de la historia. Aun cuando ha habido acuerdos para negociaciones y de temporarios cese el fuego, la crisis ha continuado y aún quedan alrededor de 51 rehenes en manos de Hamas. El presidente norteamericano se ha alineado completamente con Netanyahu y ha preconizado, ante la estupefacción de la comunidad internacional, la erradicación de la población de la Franja para proceder, según sus palabras, a una reconstrucción de la zona a fin de convertirla en una apacible Riviera bajo el control de los Estados Unidos.

Acrecentando la tensión, los Estados Unidos han procedido a bombardear a los rebeldes hutíes en Yemen y, en presencia de Netanyahu, explicitó el inicio de negociaciones con Irán sobre el programa nuclear. Las conversaciones sobre ese tema, a pesar del malestar de Netanyahu, se desarrollan actualmente en Omán y de no llegar a acuerdos, Trump ha manifestado que la opción militar sigue vigente.

Otros anuncios que han inquietado y desatado el unánime repudio de la comunidad internacional y serias protestas de parte de los afectados, han sido sus declaraciones sobre la anexión a territorio estadounidense de Canadá, Groenlandia y el Canal de Panamá desconociendo en este último caso los tratados Torrijos-Carter suscritos en 1977 que le dieron control y soberanía a Panamá sobre el Canal  y, como ya lo mencionamos, su reiterado propósito de obtener el control de la Franja de Gaza,  además de su voluntad de sustituir el nombre de Golfo de México por el de Golfo de América.

Esta voluntad de expansión territorial se enmarca en una antigua doctrina decimonónica preconizada por los Estados Unidos en el marco de lo que se denominó el Destino Manifiesto.

El concepto fue expuesto por primera vez por el periodista John O ‘Sullivan en un artículo publicado en julio de 1845 en el “United States Magazine and Democratic Review”. En esa publicación, O ‘Sullivan expone que el derecho divino otorgó al pueblo de Norteamérica a expandirse por toda la región.  Sus propósitos fueron respaldados por diversas figuras políticas como el congresista por Massachusetts Robert Winthrop y por los presidentes norteamericanos Franklin Pierce y James Buchanan en 1853 y 1857 respectivamente. Sus puntos de vista, similares a los del anexionista y pro esclavista manifiesto de Ostende de 1854, eran que los Estados Unidos no debían solo conformarse a situaciones específicas como la anexión de Texas en 1845, que dio origen a la guerra con México; sino que además apropiarse por cualquier medio de otros territorios como Cuba, que permitieran acrecentar el poderío de Norteamérica.

El enunciado de esta doctrina expansionista abrió el camino para lo que se ha denominado el filibusterismo. Este término designa a una serie de acciones que llevaron a cabo algunos aventureros entre los que se destacan el médico y abogado norteamericano William Walker que con alrededor de 60 individuos invadió Nicaragua en 1855, declarándose presidente de ese país en 1856. Walker fue expulsado en 1857 por fuerzas centroamericanas que vinieron en ayuda de los nicaragüenses y fusilado en Honduras en 1860.

Otros ilustres filibusteros fueron el general Narciso López y el coronel William Crittenden que pretendieron apropiarse de Cuba y fueron ejecutados en La Habana en 1851; el Conde francés Gastón Raousset- Boulbon que junto al abogado norteamericano Henry Crabb pretendieron en distintas expediciones apoderarse de Sonora en México donde fueron ejecutados en 1854 y 1857 respectivamente.

El deseo expansionista norteamericano no termina con esas experiencias decimonónicas, sino que en el siglo XX y hasta nuestros días se acrecientan a través de las múltiples y variadas formas de intervencionismo en América Latina y otras regiones del mundo que, luego del segundo mandato de Donald Trump, vuelven a emerger junto al caos económico, la incertidumbre, la intolerancia y la conflictualidad.

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(1) Esta crónica fue publicada por el diario electrónico El Mostrador

 el 19  de abril en su columna OPINIÔN.