A finales de los años 60 y el inicio de los 70 se popularizaron en Chile y en América Latina variadas canciones de protesta que fueron interpretadas por figuras notables como Víctor Jara, Rolando Alarcón y por supuesto por el afamado conjunto “Quilapayûn”. Una de ellas fue una adaptación de la letra original “Que la tortilla se vuelva” del compositor español Chicho Sánchez Ferloso, escrita contra el régimen dictatorial de Franco y según algunos entendidos inspirada también de una antigua canción flamenca de 1860. En los conciertos y las “Peñas folclóricas” de aquel tiempo, en Chile, una asistencia enfervorizada cantaba a vozarrones el estribillo que la popularizó: “… Cuando querrá el Dios del cielo que la tortilla se vuelva que los pobres coman pan y los ricos mierda, mierda…”
Mas allá del
poco fraterno e intolerante estribillo de esta canción que hasta el día de hoy
genera sesudas discusiones, su contenido refleja la protesta, la rabia y la
voluntad de los sectores vulnerables de la época y de la izquierda que los
representaba, por un modelo de sociedad donde el orden de las cosas cambiara y
se pusiese término a la enorme pobreza y a las desigualdades existentes. Sobre
esto se avanzó bastante durante la presidencia de Salvador Allende,
interrumpida por el golpe de estado que puso fin a las medidas sociales. Al
término de la dictadura, durante los años de la Concertación se avanzó
considerablemente en lo social, fundamentalmente en la importante disminución
de la pobreza, en el acceso a la educación, al empleo decente y a la salud de
los sectores más postergados, aun cuando el fenómeno de la gran desigualdad
persistió hasta nuestros días.
Los gobiernos de
Ricardo Lagos, de Michele Bachelet y de Gabriel Boric continuaron con este
difícil cometido implementando un significativo aumento del gasto social a
través de una batería de medidas
tendentes a favorecer a las personas más vulnerables. El fallecido presidente Sebastián
Piñera, a pesar de ser un político de derecha, no obstaculizó la continuidad de
esas iniciativas y propuso igualmente otras, como la Pensión Garantizada
Universal.
Entre los
programas e iniciativas sociales de los últimos 35 años se han destacado, entre
otros, algunos como los siguientes:
* La
creación del Fondo de solidaridad e inversión social y el Programa de
mejoramiento de los barrios, ambos de 1990.
* El
Registro Social de Hogares, para beneficiar de los diversos programas sociales,
creado por Decreto en agosto de 2015, con 9 millones de hogares inscritos en
2024.
* Los
planes AUGE y GES en el marco de la reforma de la salud iniciados en 2002 y el
programa Chile Solidario del mismo año.
* Chile
Crece contigo implementado en 2007.
* El Pilar Solidario para mejorar las pensiones de los jubilados, complemento al sistema de las AFP en 2008
* La Pensión Generalizada Universal (PGU) del año 2022, que reemplazó al Pilar Solidario.
* La
Reforma del sistema de Pensiones con fortalecimiento de la PGU y la creación de
un Seguro Social contributivo con aporte patronal. Promulgada en 2025
* La ley de
las 40 horas, por etapas, promulgada en 2024 y el aumento del salario mínimo.
Ademas de diversos apoyos económicos y seguridad alimentaria a través de bonos otorgados por el programa Chile Seguridades y oportunidades como el del Aporte Familiar Permanente, el bono de protección para dueñas de casa, el bono por formalización del trabajo, el Subsidio Familiar Automático (SFA), el aporte para cubrir gastos de alimentos (bolsillo electrónico) y medidas para viviendas.
Los mencionados programas sociales han beneficiado a millones de personas pobres, vulnerables y les han permitido un mayor poder adquisitivo y el acceso a servicios médicos, educacionales y de vivienda. Como dato ilustrativo se calcula que alrededor de 2 millones y medio de personas han sido beneficiadas con el fortalecimiento de la PGU, 400 mil niños con el SFA y millones de personas con los programas AUGE y GES.
Como se puede apreciar, la casi totalidad de este fuerzo social se ha
realizado durante los gobiernos progresistas, con excepción de la PGU que se aprobó
a fines del gobierno de Sebastián Piñera. Ello ha permitido a millones de
ciudadanos salir de la pobreza, tener una mejor calidad de vida y no padecer de
la falta de alimentación como ocurrió en otros momentos de la historia
nacional. Y todo esto, sin perjudicar a nadie, sin que la Tortilla se tornara
haciendo comer mierda a los ricos de este país; muy por el contrario.
El resultado de la segunda vuelta de
la elección presidencial que dio un contundente triunfo a la extrema derecha
liderada por el hoy electo presidente Kast deja muchas interrogantes y una
multiplicidad de explicaciones: fue culpa del voto obligatorio impuesto durante
el gobierno de Boric, dicen algunos; es que Jara es comunista o fue el farreo
de la Constituyente también se argumenta; una mala política de comunicaciones y haber
dejado de lado de parte de la izquierda los
problemas de la seguridad y de la inmigración aseveran otros, sin
dejar pasar problemas de probidad de parte de las autoridades del gobierno de
Boric..
Muy probablemente haya un poco de verdad en cada una de esas afirmaciones y
también de olvidos fundamentales como el llamado de Cúcuta del ex presidente Piñera
que abrió las puertas a una masiva inmigración
en 2019 o de las mentiras programáticas del candidato Kast en los temas de seguridad dando cifras alucinantes de
homicidios que no corresponden a la realidad o sus incongruentes anuncios de medidas
para expulsar a los inmigrantes. Todo ello con el fin de crear odio,
desconcierto y pánico.
Sin embargo, ha habido un fundamental olvido de parte de los ciudadanos y
ciudadanas pobres de este país: el haber gozado de importantes beneficios
sociales que les ha permitido vivir con mayor dignidad. Este olvido fundamental
unido a las mentiras del electo presidente y también a las fuertes debilidades
del gobierno y de los partidos que lo sostienen pueden explicar tal vez que
Kast haya ganado ampliamente no solo en los sectores acomodados, sino también
en los más pobres, donde la candidata del progresismo no logró imponerse y
cuando lo hizo en algunas localidades, fue por muy pocos votos.
Esperemos que durante el nuevo gobierno no haya ninguna vuelta de tortilla
para esos sectores vulnerables que contribuyeron al contundente triunfo de la
extrema derecha en la copia feliz del edén.
Diciembre 2025.