lunes, 15 de diciembre de 2025

Que la tortilla se vuelva….

 

                                                                

A finales de los años 60 y el inicio de los 70 se popularizaron en Chile y en América Latina variadas canciones de protesta que fueron interpretadas por figuras notables como Víctor Jara, Rolando Alarcón y por supuesto por el afamado conjunto “Quilapayûn”. Una de ellas fue una adaptación de la letra original “Que la tortilla se vuelva” del compositor español Chicho Sánchez Ferloso, escrita contra el régimen dictatorial de Franco y según algunos entendidos inspirada también de una antigua canción flamenca de 1860.  En los conciertos y las “Peñas folclóricas” de aquel tiempo, en Chile, una asistencia enfervorizada cantaba a vozarrones el estribillo que la popularizó: “…  Cuando querrá el Dios del cielo que la tortilla se vuelva que los pobres coman pan y los ricos mierda, mierda…”

Mas allá del poco fraterno e intolerante estribillo de esta canción que hasta el día de hoy genera sesudas discusiones, su contenido refleja la protesta, la rabia y la voluntad de los sectores vulnerables de la época y de la izquierda que los representaba, por un modelo de sociedad donde el orden de las cosas cambiara y se pusiese término a la enorme pobreza y a las desigualdades existentes. Sobre esto se avanzó bastante durante la presidencia de Salvador Allende, interrumpida por el golpe de estado que puso fin a las medidas sociales. Al término de la dictadura, durante los años de la Concertación se avanzó considerablemente en lo social, fundamentalmente en la importante disminución de la pobreza, en el acceso a la educación, al empleo decente y a la salud de los sectores más postergados, aun cuando el fenómeno de la gran desigualdad persistió hasta nuestros días.

Los gobiernos de Ricardo Lagos, de Michele Bachelet y de Gabriel Boric continuaron con este difícil cometido implementando un significativo aumento del gasto social a través de una  batería de medidas tendentes a favorecer a las personas más vulnerables. El fallecido presidente Sebastián Piñera, a pesar de ser un político de derecha, no obstaculizó la continuidad de esas iniciativas y propuso igualmente otras, como la Pensión Garantizada Universal.

Entre los programas e iniciativas sociales de los últimos 35 años se han destacado, entre otros, algunos como los siguientes:

          * La creación del Fondo de solidaridad e inversión social y el                      Programa de mejoramiento de los barrios, ambos de 1990.

           *  El Registro Social de Hogares, para beneficiar de los diversos programas sociales, creado por Decreto en agosto de 2015, con 9 millones de hogares inscritos en 2024.

                *   Los planes AUGE y GES en el marco de la reforma de la salud iniciados en 2002 y el programa Chile Solidario del mismo año.

                   *    Chile Crece contigo implementado en 2007.

                *    El Pilar Solidario para mejorar las pensiones de los jubilados, complemento al sistema    de las AFP en 2008

                  *     La   Pensión Generalizada Universal (PGU) del año 2022, que reemplazó al Pilar Solidario.

                 *    La Reforma del sistema de Pensiones con fortalecimiento de la PGU y la creación de un Seguro Social contributivo con aporte patronal. Promulgada en 2025

                *  La ley de las 40 horas, por etapas, promulgada en 2024 y el aumento del salario mínimo.

Ademas de diversos apoyos económicos y seguridad alimentaria a través de bonos otorgados por el programa Chile Seguridades y oportunidades como el del Aporte Familiar Permanente, el bono de protección para dueñas de casa, el bono por formalización del trabajo, el Subsidio Familiar Automático (SFA), el aporte para cubrir gastos de alimentos (bolsillo electrónico) y medidas para viviendas.

Los mencionados programas sociales han beneficiado a millones de personas pobres, vulnerables y les han permitido un mayor poder adquisitivo y el acceso a servicios médicos, educacionales y de vivienda. Como dato ilustrativo se calcula que alrededor de 2 millones y medio de personas han sido beneficiadas con el fortalecimiento de la PGU, 400 mil niños con el SFA y millones de personas con los programas AUGE y GES.

Como se puede apreciar, la casi totalidad de este fuerzo social se ha realizado durante los gobiernos progresistas, con excepción de la PGU que se aprobó a fines del gobierno de Sebastián Piñera. Ello ha permitido a millones de ciudadanos salir de la pobreza, tener una mejor calidad de vida y no padecer de la falta de alimentación como ocurrió en otros momentos de la historia nacional. Y todo esto, sin perjudicar a nadie, sin que la Tortilla se tornara haciendo comer mierda a los ricos de este país; muy por el contrario.

El resultado de la  segunda vuelta de la elección presidencial que dio un contundente triunfo a la extrema derecha liderada por el hoy electo presidente Kast deja muchas interrogantes y una multiplicidad de explicaciones: fue culpa del voto obligatorio impuesto durante el gobierno de Boric, dicen algunos; es que Jara es comunista o fue el farreo de la Constituyente  también se argumenta;  una mala política de comunicaciones y haber dejado de lado  de parte de la izquierda los problemas de la seguridad y de la inmigración aseveran otros,   sin dejar pasar problemas de probidad de parte de las autoridades del gobierno de Boric..

Muy probablemente haya un poco de verdad en cada una de esas afirmaciones y también de olvidos fundamentales como el llamado de Cúcuta del ex presidente Piñera que abrió las puertas a una masiva      inmigración en 2019 o de las mentiras programáticas del candidato Kast en los temas de  seguridad dando cifras alucinantes de homicidios que no corresponden a la realidad o sus incongruentes anuncios de medidas para expulsar a los inmigrantes. Todo ello con el fin de crear odio, desconcierto y  pánico.

Sin embargo, ha habido un fundamental olvido de parte de los ciudadanos y ciudadanas pobres de este país: el haber gozado de importantes beneficios sociales que les ha permitido vivir con mayor dignidad. Este olvido fundamental unido a las mentiras del electo presidente y también a las fuertes debilidades del gobierno y de los partidos que lo sostienen pueden explicar tal vez que Kast haya ganado ampliamente no solo en los sectores acomodados, sino también en los más pobres, donde la candidata del progresismo no logró imponerse y cuando lo hizo en algunas localidades, fue por muy pocos votos.

Esperemos que durante el nuevo gobierno no haya ninguna vuelta de tortilla para esos sectores vulnerables que contribuyeron al contundente triunfo de la extrema derecha en la copia feliz del edén.

Diciembre 2025.

 

 

 

 

 


                                                                  

 


miércoles, 10 de diciembre de 2025

EL PAGO DE CHILE A DIARIOS Y REVISTAS DE OPOSICION A LA DICTADURA

 

Hace 35 años, el 11 de marzo de 1990 asume la presidencia de la república Patricio Aylwin, después de haber ganado las elecciones de diciembre de 1989, apoyado por el conjunto de las fuerzas democráticas del país. Curiosamente en ese mismo mes de diciembre, coincidiendo con la elección presidencial, cierra definitivamente CAUCE, una de las revistas que más combatió a la dictadura militar chilena.

Con la elección del presidente Aylwin se pone fin al régimen militar y se inicia un largo periodo de transición a la democracia. Paradojalmente fue esa misma democracia quien exterminó las revistas y periódicos opositores a la dictadura y que terminó apoyando, en los hechos, a los medios de comunicación escritos afines al gobierno cívico-militar.

Las principales expresiones de esta prensa escrita emergen a partir de 1976 con el primer número de la revista Apsi, siglas de Agencia de Prensa y Servicios informativos, dirigida entonces por Arturo Navarro y luego por Marcelo Contreras. Le seguirán en 1977, Análisis cuyo emblemático director fue Juan Pablo Cárdenas y Hoy fundada por el conocido periodista Emilo Philippi quien dirigirá igualmente el diario La Época creado en 1987.

En 1978 aparece la revista cultural de oposición La Bicicleta, dirigida por Eduardo Yentsen y Antonio de la Fuente. Esta publicación muy crítica de la inexistente política cultural de la dictadura, fue un canal de expresión del arte censurado. Años más tarde en 1998 ya en plena democracia aparecerá la revista cultural Rocinante dirigida por Faride Zerán, premio nacional de periodismo y que a pesar de su éxito deberá cerrar en 2005 por falta de avisaje.

La combativa revista Cauce publica su primer número en 1983. Tuvo como directores a Carlos Neely, Gonzalo Figueroa, Edwin Harrington, Francisco Herreros y Álvaro Briones, además de contar con un importante número de destacados periodistas y colaboradores entre los que se destaca una gran figura nacional e internacional: la galardonada premio nacional de periodismo Mónica González.

Jorge Lavanderos quien jugó un destacado rol como opositor a la dictadura de Pinochet reemerge en 1984 el diario Fortín Mapocho o Fortín Diario que había sido fundado en 1947 como una expresión escrita de trabajadores de ferias públicas y del deporte. permaneciendo en silencio durante muchos años. Sus directores entre otros fueron Felipe Pozo, Hernán Pinto Uribe, Jorge Donoso Pacheco, Eduardo Trabucco. Sin embargo, la línea editorial emanaba de Lavanderos.

El conjunto de esta prensa, con énfasis distintos, realizó una férrea crítica  a la dictadura desafiando a todas las limitaciones a la libertad de expresión impuestas por la censura, a las repetidas clausuras, a la arbitrariedad del poder judicial y a la feroz represión de las fuerzas de seguridad contra sus periodistas y directores que en la mayoría de los casos culminaron con amedrentamientos, cárcel, torturas y asesinatos como el perpetrado contra Pepe Carrasco editor internacional de Análisis.

Las valientes denuncias y los documentados reportajes de esos medios contribuyeron a mostrar el verdadero rostro del régimen dictatorial; su crueldad, sus crímenes, su autoritarismo, las restricciones a las libertades públicas, sus abusos, la corrupción imperante, el desastre de su política económica, etc., contribuyendo a una mayor toma de conciencia, a la necesidad de organizarse y de avanzar hacia una salida democrática,  dando además tribuna a la gran mayoría de personajes que dirigirían el país luego de la caída de Pinochet.

Con la llegada al poder de la Concertación y de su prometedor slogan “La alegría ya viene”, se produce contrariamente una desaparición paulatina y rápida del conjunto de esos medios de comunicación.

 La primera en cerrar sus puertas fue la revista Cauce, tan odiada y temida por la dictadura. Cauce publica su último número, el 227, en diciembre de 1989. Le seguirán La Bicicleta en 1990, Fortín Mapocho en 1991, Análisis en 1993, Apsi en 1995 y la revista HOY y el diario La Época en 1998.

¿Por qué la alegría no llegó a estos importantes medios de comunicación que habían sido un pilar esencial en la lucha contra el régimen militar? ¿Qué factores influyeron para que el nuevo gobierno democrático los ignorara y que paradojalmente favoreciera a la prensa de la dictadura como El Mercurio y La Tercera?

Las explicaciones son diversas aun cuando todas coinciden en la falta de financiamiento, pues la casi totalidad de esos medios funcionaban en gran medida con aportes provenientes del extranjero los que en su gran mayoría cesaron con la llegada de la democracia, quedando sometidos a las leyes de la concurrencia y a un eventual apoyo gubernamental a través de subvenciones especiales o de publicidades de las empresas controladas por el estado.

Aportes y publicidades que jamás llegaron según señala Juan Pablo Cárdenas, ex director de Análisis y premio nacional de periodismo,   en una interesante entrevista concedida en 2008  en la que, además, denuncia el bloqueo gubernamental al apoyo de donantes internacionales, como el gobierno de Holanda que ofreció oficialmente unas muy  importantes sumas de dinero para que los diarios y revistas que fueron oposición a la dictadura y que aun subsistían como Análisis, Apsi, Hoy, Fortín Mapocho, La Época y  otros,  pudiesen seguir existiendo hasta que pudiesen consolidarse en la etapa democrática. Este ofrecimiento, al igual que una propuesta económica del gobierno y de los sindicatos italianos, fue igualmente bloqueado con argumentos diversos y promesas de compensación que jamás se concretaron.

Sin avisaje estatal, sin posibilidades de obtener préstamos blandos en el Banco del Estado y sin otros financiamientos, la supervivencia de diarios y revistas era casi imposible.

Es más; a fin de asegurarse el control de algunas publicaciones el gobierno a través de personeros como Enrique Correa, Belisario Velazco y Carlos Bascuñán hicieron gestiones que culminaron con la compra de las acciones de la revista Análisis para enseguida proceder a su cierre. Este mismo procedimiento fue utilizado con otros medios a excepción de Hoy y La Época que contaron con el apoyo gubernamental, según se lee en el libro: “Enrique Correa. Una biografía sobre el poder” de Andrea Insunza y Javier Ortega publicado en mayo de 2025: “porque eran medios más cercanos a la Democracia Cristiana… Y, sobre todo, con las gestiones de algunos ministros ante Anacleto Angelini, entonces el empresario más rico del país, quien al menos en el caso de La Época entregó financiamiento para su supervivencia.” Aun así, ambas publicaciones cerraron definitivamente en 1998.

Como se desprende de lo anterior, existió una clara voluntad de parte de los gobiernos de la Concertación por terminar con la prensa que otrora enfrentó con valentía a la dictadura, ignorando completamente, además, las propuestas de la Comisión de Programa de Gobierno sobre los Medios de Comunicación creada antes de la elección presidencial y que preconizaba formas para mantener a esos diarios y revistas.

Las motivaciones para no dar apoyo a la ya mencionada prensa, se encuentran, por una parte, en la adhesión gubernamental a las políticas de mercado y de la libre concurrencia que en sus principios les impedía intervenir como lo expresara Eugenio Tironi, olvidando que el gobierno privilegiaba a El Mercurio y La Tercera. De igual manera, el mismo Eugenio Tironi preconizaba que: “No hay mejor política de comunicaciones que no tener políticas de comunicaciones”.

Por otra parte, hubo una motivación política. No se podía tolerar que medios independientes ejercieran un rol critico a las políticas gubernamentales pues ello contribuiría a su deterioro y menos que se hicieran críticas a uniformados y policías pues dificultaba el proceso de transición. De allí que el  énfasis se centrara en un acercamiento a los medios que fueron el sustento comunicacional de la dictadura, entregándoles apoyo y avisaje a cambio de un tratamiento mas suave hacia las acciones del gobierno. Se consolida  de esta forma el duopolio mediático en Chile y  la preocupación de las autoridades se centra en la radio, en Televisión Nacional y en el diario La Nación.

Sin embargo, esta tregua del duopolio hacia los gobiernos concertacionistas durará hasta el año 2003, en la mitad de la presidencia de Ricardo Lagos y continuará posteriormente con los dos mandatos de Michelle Bachelet. La ruptura se debe sin dudas a las reformas políticas impulsadas por Lagos y Bachelet.

Cuesta  entender que no se hubiesen expresado publicas críticas al accionar comunicacional del Gobierno ni de parte  de los partidos políticos de izquierda, ni de parte de ministros de estado  que eran militantes  socialistas, del PPD o que habían formado parte de otros movimientos  mas de izquierda. Igualmente los que fueron responsables políticos de los partidos de la Concertación eluden referirse a ello. Leyendo las Memorias publicadas  y autorizadas por ex ministros o por ex dirigentes de izquierda, este tema no se aborda.

Es el pago de Chile a una prensa que dio la cara en los años de plomo de la vida nacional.

Emulando a Carlos Pezoa Veliz en su célebre poema “Nada”, podríamos también decir sobre el entierro de esa combativa prensa: “Una paleteada le echó el panteonero…. Tras la paleteada, nadie dijo nada, nadie dijo nada”.

Diciembre 2025

 

lunes, 7 de julio de 2025

Los amigos van partiendo.

 

La primera experiencia con la muerte de alguien cercano fue cuando tenía 5 años. Alicia, una vecina y compañera de juegos infantiles del barrio San Francisco, se dejó de ver durante meses  hasta que un día , curioso por el bullicio inhabitual del vecindario, me asomé a la ventana de la calle y me sorprendió ver una carroza blanca y sus dos caballos con penachos de igual color  que, impacientes, eran sostenidos por un auriga  solemnemente vestido de un negro riguroso que contrastaba con el albo ambiente funerario y con el ataúd en el que reposaban  los restos de Alicia, el cual era   introducido en la parte posterior de la carroza por cuatro personas protegidas por pañuelos para evitar seguramente ser contaminados por la tuberculosis que devoró a mi vecina.

Paulatinamente y a pesar de lo terrible, de lo dramático, del misterio y del temor que conlleva, hay una suerte de acostumbramiento con la muerte. La partida de ancianos familiares, de amigos prematuramente fallecidos contribuyen a este acostumbramiento que nos hará con el tiempo entender que se trata de un ciclo normal inserto en la existencia misma, sin poder por ello quitarnos el dolor y la nostalgia por aquellos que se van.

El fin de la niñez y bien pasada la  adolescencia la compartimos en nuestro humilde barrio de la Juan Antonio Ríos 2 con un numeroso grupo de muchachas y muchachos que entre parrandas, bailes, deportes y estudios se fue consolidando una amistad que aún perdura entre los ocho  amigos que quedamos; el resto no sobrevivió a las enfermedades, a los accidentes, a la vejez o a las atrocidades, asesinatos, torturas y secuelas de la sangrienta dictadura cívico militar como el querido Eduardo Charme Barros. Dictadura que asesinó igualmente a compañeros de trabajo del ámbito universitario y sindical como Ricardo García Posadas, David Silverman, Aroldo Cabrera y Víctor Zerega cuyos recuerdos restan intacto en nuestra memoria.

Mi paso por el militantismo sindical como miembro de su comisión técnica y como dirigente nacional de la CUT, que constituyó un gran honor y orgullo en mi existencia, me dejó igualmente un gusto amargo pues de los casi 60 dirigentes nacionales electos por sufragio universal directo en 1972, solo quedamos muy pocos. De la lista de dieciséis dirigentes titulares del PS, por ejemplo, solo quedamos cuatro. Igual tragedia ha ocurrido con lo que fue la dirección de la seccional Francia durante el exilio de la que nos hemos librado solo dos personas.

 

Han partido igualmente amigos muy queridos, no todos socialistas, con los que compartimos militancia política, exilio, cárcel, reconstrucción democrática y sobre todo mucha fraternidad: Máximo Lira, Armando Arancibia, Carlos Altamirano, su esposa Paulina Viollier, Manuel Bustos, María Rozas, Jorge Berazaluce, María Ester Ferez y nuestros inolvidables Manuel Valenzuela y Jorge Guralnik.

Con Manuel, abogado penalista de prestigio, ex presidente del Banco de Chile, compartimos exilio, secuestro y torturas en Argentina en el marco de la Operación Cóndor, junto a mi esposa Agustina, a Eduardo Trabucco y a María Olivia. Gracias a la fuerte protesta internacional promovida por Carlos Altamirano, Jorge Arrate, por el gato Valenzuela y sobre todo debido a la valerosa intervención del también abogado Jorge Guralnik, nos perdonaron la vida, nos hicieron aparecer para ser   encarcelados y posteriormente expulsados del país hacia la maravillosa tierra de asilo francesa. Manuel tuvo valor en la tortura y en su penosa enfermedad que nos lo arrebató hace dos años, pocos meses después del terrible infarto que fulminó a Jorge.

Hoy me entero que un antiguo militante socialista y compañero de luchas nos acaba de dejar. Se trata de Alfonso Guerra Muñoz, el chico Guerra. Hombre de esfuerzo como buen pampino, de disciplina, infatigable militante de las causas justas, de los oprimidos, formador sindical, solidario, fraterno, maestro de generaciones que nunca se dejó seducir por el poder. Sufrió cárcel, torturas y exilio.  Vivió austeramente, nunca pidió prebendas ni carguitos. Vivió de su trabajo y jamás renunció a sus principios socialistas ni a sus ideales de justicia social. Fue leal a su partido socialista, aunque también un crítico implacable cuando era necesario.

Todos los amigos que han partido decoran el firmamento y espero que nos iluminen a los que aún creemos en un mundo mejor.

Paris, 7 de Julio 2025.

 

 

 

 

 


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lunes, 14 de abril de 2025

DONALD TRUMP: incertidumbre, caos y destino manifiesto (1)



El 20 de enero de 2025 Donald Trump inició su segundo mandato como presidente de los Estados Unidos de Norteamérica luego de haber derrotado en las elecciones de noviembre de 2024 a su rival Kamala Harris, tanto en voto popular como en Grandes Electores.

A los pocos días de haber asumido anunció la aplicación de una serie de medidas económicas, comerciales e internacionales que despertaron las inquietudes del mundo entero, aunque alguna de ellas ya habían formado parte de su programa como candidato.

En lo económico y comercial su objetivo apunta a la reindustrialización de los Estados Unidos, gravando con significativos aranceles a los productos importados de China, de la Unión Europea y de países pobres o emergentes, poniendo con ello un freno a su desarrollo. Al mismo tiempo desconoció  muchos de sus compromisos en materia de libre comercio y de medio ambiente.

Las tasas anunciadas se escalonaron en un primer momento entre un 20 % para la Unión Europea y un 34% para China porcentaje que le fue alzado casi de inmediato a esta última a un 125%; ambos fueron igualmente catalogados como sus grandes enemigos comerciales. Japón, Vietnam, Corea del Sur o Taiwán fueron gravados con tasas oscilantes entre un 24 y un 46 %

América Latina fue afectada en general con un 10% a excepción de México, que al igual que Canadá, no serán penalizados en los bienes que forman parte del TLC. Nicaragua y Venezuela sufrirán porcentajes más elevados en virtud “de su no cooperación democrática”.

Lo anterior unido a fuertes medidas contra la inmigración, a las expulsiones masivas de extranjeros, al abandono del Acuerdo de París sobre Medio Ambiente, al desmantelamiento de la AID y a su retiro de la OMS, no solo creó repudio, desconcierto y pánico en la comunidad internacional, en las bolsas y medios financieros del mundo entero; sino que, además, dio inicio a una guerra comercial de proporciones imprevistas cuestionando con ello las reglas del juego comercial iniciadas al final de la 2ª Guerra mundial, a lo establecido en los acuerdos del GATT en 1947 y  de la OMC en 1995 que reafirmaban el desarrollo del proceso de globalización.

Frente al rechazo internacional de las medidas anunciadas, a la estrepitosa caída de las bolsas del mundo entero, del pánico en Wall Street, del inicio de la inflación, de las presiones políticas y sobre todo por el riesgo de implosión de la deuda norteamericana cuyos principales detentores son Japón y China, Trump tuvo que retroceder imponiendo una tregua de 90 días y rebajando las tasas a un 10% con excepción de China a la que penalizó  nuevamente con un 145%

Esta marcha atrás fue reforzada con el reciente anuncio de eximir de aranceles a diversos dispositivos electrónicos como smartphones, chips semiconductores, computadoras etc., fabricados completamente en la potencia asiática, aunque manteniendo vigente el gravamen del 25 % impuesto al aluminio, automóviles y acero.

Las nuevas medidas incidieron en una importante alza en las bolsas internacionales dando origen a una serie de especulaciones sobre un eventual delito de iniciados de parte del mandatario estadounidense.

Sin embargo, la guerra comercial no termina, pues China ha respondido de maneras diversas como el aumento de las tasas a los productos norteamericanos, la suspensión de licencias de exportación de las Tierras Raras y la amenaza de deshacerse de los títulos de la deuda estadounidense. La Unión Europea junto a otros países preparan respuestas adecuadas en el ámbito económico sin descuidar las negociaciones diplomáticas.

En lo internacional diversas acciones y anuncios desestabilizadores para la paz mundial han encendidos igualmente las alarmas. Me refiero en lo fundamental a sus posturas sobre la guerra Ucrania- Rusia, al conflicto israelí-palestino en la banda de Gaza y a sus imprudentes anuncios de anexiones territoriales.

Conforme a sus declaraciones de campaña para imponer en 24 horas la paz en Ucrania luego de la invasión territorial rusa, Trump, en una primera instancia, no solamente se puso de lado de Putin suspendiendo momentáneamente su apoyo a Ucrania, sino que además impuso a Zelensky, luego de  una humillación sin precedentes, cederle la propiedad y la explotación de las Tierras Raras y otros recursos naturales como compensación por el aporte norteamericano durante la guerra. Sin embargo, en vista de la poca voluntad de Rusia por comprometerse en una solución de paz y por la continuación de sus cruentos bombardeos, Trump ha manifestado su decepción y frustración a Putin a través de su enviado especial Steve Witkoff, al igual que su compromiso de seguir buscando una rápida y aceptable solución para imponer un cese el fuego durable que lleve al término de la guerra.

En lo que se refiere al conflicto israelí-palestino en la Franja de Gaza luego del sanguinario ataque sorpresivo de Hamas de octubre de 2023 y la consiguiente toma de rehenes israelíes, el gobierno de Netanyahu inicio una terrible ofensiva militar en Gaza causando miles de muertos y desplazados, destruyendo la casi totalidad de las infraestructuras y desatando una de las peores crisis humanitarias de la historia. Aun cuando ha habido acuerdos para negociaciones y de temporarios cese el fuego, la crisis ha continuado y aún quedan alrededor de 51 rehenes en manos de Hamas. El presidente norteamericano se ha alineado completamente con Netanyahu y ha preconizado, ante la estupefacción de la comunidad internacional, la erradicación de la población de la Franja para proceder, según sus palabras, a una reconstrucción de la zona a fin de convertirla en una apacible Riviera bajo el control de los Estados Unidos.

Acrecentando la tensión, los Estados Unidos han procedido a bombardear a los rebeldes hutíes en Yemen y, en presencia de Netanyahu, explicitó el inicio de negociaciones con Irán sobre el programa nuclear. Las conversaciones sobre ese tema, a pesar del malestar de Netanyahu, se desarrollan actualmente en Omán y de no llegar a acuerdos, Trump ha manifestado que la opción militar sigue vigente.

Otros anuncios que han inquietado y desatado el unánime repudio de la comunidad internacional y serias protestas de parte de los afectados, han sido sus declaraciones sobre la anexión a territorio estadounidense de Canadá, Groenlandia y el Canal de Panamá desconociendo en este último caso los tratados Torrijos-Carter suscritos en 1977 que le dieron control y soberanía a Panamá sobre el Canal  y, como ya lo mencionamos, su reiterado propósito de obtener el control de la Franja de Gaza,  además de su voluntad de sustituir el nombre de Golfo de México por el de Golfo de América.

Esta voluntad de expansión territorial se enmarca en una antigua doctrina decimonónica preconizada por los Estados Unidos en el marco de lo que se denominó el Destino Manifiesto.

El concepto fue expuesto por primera vez por el periodista John O ‘Sullivan en un artículo publicado en julio de 1845 en el “United States Magazine and Democratic Review”. En esa publicación, O ‘Sullivan expone que el derecho divino otorgó al pueblo de Norteamérica a expandirse por toda la región.  Sus propósitos fueron respaldados por diversas figuras políticas como el congresista por Massachusetts Robert Winthrop y por los presidentes norteamericanos Franklin Pierce y James Buchanan en 1853 y 1857 respectivamente. Sus puntos de vista, similares a los del anexionista y pro esclavista manifiesto de Ostende de 1854, eran que los Estados Unidos no debían solo conformarse a situaciones específicas como la anexión de Texas en 1845, que dio origen a la guerra con México; sino que además apropiarse por cualquier medio de otros territorios como Cuba, que permitieran acrecentar el poderío de Norteamérica.

El enunciado de esta doctrina expansionista abrió el camino para lo que se ha denominado el filibusterismo. Este término designa a una serie de acciones que llevaron a cabo algunos aventureros entre los que se destacan el médico y abogado norteamericano William Walker que con alrededor de 60 individuos invadió Nicaragua en 1855, declarándose presidente de ese país en 1856. Walker fue expulsado en 1857 por fuerzas centroamericanas que vinieron en ayuda de los nicaragüenses y fusilado en Honduras en 1860.

Otros ilustres filibusteros fueron el general Narciso López y el coronel William Crittenden que pretendieron apropiarse de Cuba y fueron ejecutados en La Habana en 1851; el Conde francés Gastón Raousset- Boulbon que junto al abogado norteamericano Henry Crabb pretendieron en distintas expediciones apoderarse de Sonora en México donde fueron ejecutados en 1854 y 1857 respectivamente.

El deseo expansionista norteamericano no termina con esas experiencias decimonónicas, sino que en el siglo XX y hasta nuestros días se acrecientan a través de las múltiples y variadas formas de intervencionismo en América Latina y otras regiones del mundo que, luego del segundo mandato de Donald Trump, vuelven a emerger junto al caos económico, la incertidumbre, la intolerancia y la conflictualidad.

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(1) Esta crónica fue publicada por el diario electrónico El Mostrador

 el 19  de abril en su columna OPINIÔN.

 

 

jueves, 26 de septiembre de 2024

FOTOGRAFIAS TESTIMONIALES

 

El 19 de agosto recién pasado se celebró el día mundial de la fotografía. A la cabeza de esta iniciativa, que se concretizó en 1997, estuvieron tres personalidades ligadas al mundo de la imagen: John Morzen, Om Prakash Sharma y fundamentalmente el fotógrafo de nacionalidad australiana Korske Ara.

A los tres los guiaba el objetivo de conmemorar el invento del daguerrotipo, obra del francés Louis Daguerre que lo presentó el 19 de agosto de 1839 a la Academia de Ciencias francesa y de aprovechar esta conmemoración para hacer una contribución solidaria hacia las personas necesitadas con el apoyo de fotógrafos profesionales y aficionados del mundo entero.

Hay que precisar que Daguerre para su invención se apoyó en los trabajos de otro francés, Joseph Nicéphore Niépce, quien le dio, poco antes de morir, su acuerdo para utilizar sus experimentaciones sobre la fijación de imágenes, las que había concretado en 1824 a través de la cámara oscura.

El daguerrotipo que daría muy rápidamente inicio a la fotografía moderna, permitió la captura y fijación de las imágenes en una superficie de plata, sin negativos, a través de procedimientos químicos que mezclaban mercurio, plata y vapores de yodo.

Aunque la historia de la fotografía no comienza con Niépce ni con Daguerre, pues desde el siglo IV antes de Cristo ya se habían realizado algunos incipientes experimentos que evolucionarían con fuerza en los siglos posteriores, particularmente en el Renacimiento. El mérito de los dos franceses es haber logrado concretizar una nítida fijación de las imágenes captadas. Ellas serán fieles testimonio de la evolución de la sociedad, de momentos pasados, de recuerdos nostálgicos alegres, a veces tristes y en muchos casos de condiciones de vida difíciles, del horror, de la crueldad, de la bajeza humana, de la traición, de la valentía.

Esas imágenes fotográficas además tendrán por si solas el mérito de despertar la curiosidad, de motivar la reflexión,la investigación, de imaginar situaciones, de servir de apoyo para construir la historia, para condenar o para teorizar como hasta el momento lo había hecho y lo sigue haciendo la pintura a través de maravillosas obras de arte. Pienso por ejemplo en las pinturas o grabados rupestres o en otras más recientes como “La pareja de zapatos de Van Gohg” a través de la cual el políticamente controvertido Martin Heidegger desarrolla en El Origen de la Obra de Arte, incluida en “Caminos que no conducen a nada”, su teoría de la reproducción de la esencia de las cosas.

La fotografía nos permite introducirnos en los instantes específicos en que las imágenes fueron captadas y nos orienta por un camino en vías de conocer la verdad o parte de ella en un momento histórico determinado. Los ejemplos sobran. Nunca habrá unanimidad sobre las fotos que han producido mayor impacto. Hay de toda evidencia un correlato con el pensamiento, con la sensibilidad del espectador, con sus vivencias y sentimientos personales.

Así como al mirar las fotografías guardadas en álbumes familiares nos invaden emociones y recuerdos; otras nos conmueven, nos producen asombro, indignación o sentimientos diversos. ¿Quién no habrá reaccionado al mirar “Almuerzo en la cúspide de un rascacielos", captada en 1932 por el fotógrafo Charles C. Ebbets durante la construcción del Comcast Building en el Rockefeller Center de Nueva York? Fuera del vértigo producido por la imagen de los 11 obreros de la construcción almorzando despreocupadamente sentados en una viga de cemento cercana a los doscientos metros de altura, la foto nos hace reflexionar sobre el coraje de esos trabajadores y la total carencia de protección y de medidas de seguridad en un país, ya potencia mundial a pesar de la gran crisis económica en el que estaba aún inmerso.

¿Habrá pensado ese maravilloso fotógrafo cubano llamado Alberto Díaz Gutiérrez, universalmente conocido como Alberto Korda, que su foto que captó el rostro de Ernesto “Che” Guevara con su mirada hacia la lejanía con una mezcla de decisión, de fuerza, de dolor, de tristeza y sus cabellos largos apenas cubiertos por una boina negra con su estrella de cinco puntas, se convertiría en una o tal vez la más famosa del mundo?

¿Imaginaría Korda que esa mirada del Che, inmortalizada con su Leica ese día 5 de marzo de 1960 cuando Guevara asistía al funeral de las casi 100 víctimas del atentado terrorista al barco La Coubre perpetrado, según Fidel Castro por la CIA, se convertiría en un ícono de la revolución, de la rebeldía y que los millones de posters impresos por el editor Feltrinelli se los disputarían las juventudes del mundo entero al igual que las camisetas estampadas con el rostro del guerrillero heroico?

Impacta y nos invade la admiración por el coraje demostrado por Fortino Sámano instantes antes de ser fusilado el 2 de marzo de 1917 en plena revolución mexicana. Sámano era   capitán del Ejército constitucionalista de Venustiano Carranza y fue condenado injustamente a morir por una falsa acusación de robo a una anciana. El maravilloso fotógrafo mexicano Agustín Víctor Casasola lo captó en aquel preciso momento en que, con su delgada silueta apoyado contra un muro de ladrillos, las manos en los bolsillos de su pantalón, sin venda en sus ojos, con su sombrero hacia atrás, mira desafiante al pelotón de fusilamiento apretando un puro entre sus dientes lo que le dibuja una sonrisa en la que se confunden la ironía y el desprecio.

Los horrores de la guerra fueron captados por importantes cantidades de fotógrafos del mundo entero. Pero sin lugar a dudas una imagen muy impactante y que desató las iras de la comunidad internacional fue la de la niña corriendo desnuda en primer plano junto a otros menores, con su boca abierta en un grito desesperado de dolor, de terror y de angustia. Se trataba de Fan Tha Kim Phuc, una niña de 9 años con su espalda y brazo quemado por el napalm luego de un bombardeo americano a su aldea de Trang Bang el 8 de junio de 1972 en plena guerra de Vietnam.

La fotografía fue tomada por el americano de origen vietnamita Nick UT de la Agencia Associated Press, quien luego de captar la imagen, la socorrió de inmediato transportándola a un hospital, logrando salvarle la vida debido a su rápida y heroica intervención.

La foto que le valió el premio Pulitzer y otros importantes reconocimientos produjo indignación y repudio en todo el mundo contra la intervención norteamericana en Vietnam y contribuyó al término de la guerra, a pesar de los inútiles esfuerzos de Richard Nixon por desmentir la veracidad de la imagen.

Fan Tha Kim Phur logró sobrevivir y curarse de sus heridas y de los dolores físicos y mentales de esa horrible experiencia. Logró rehacer su vida, estableciéndose finalmente en Canadá.

Hablando de horrores, los del holocausto nazi contra el pueblo judío han sido mundialmente conocidos y en ello ha igualmente jugado un rol significativo el testimonio que han dejado las imágenes de los campos de concentración, de las víctimas, de los asesinos. Gracias al coraje de los fotógrafos españoles Francisco Boix y Antonio García que a riesgo de sus vidas lograron ocultar miles de clichés se pudo conocer parte de las atrocidades que ocurrían en ese recinto, de los responsables y de los jerarcas nazis que allí acudieron como Heinrich Himmler y Adolf Eichman entre muchos otros.  Sus imágenes sirvieron como pruebas irrefutables en los juicios de Nuremberg y de Dachau permitiendo además la inculpación de Ernst Kaltenbrunner y de Albert Speer.

El fotógrafo polaco Wilhelm Brasse y su camarada de cautiverio en Auschwitz, Bronisław Jureczek, lograron rescatar alrededor de 40.000 ( cuarenta mil) fotografías de prisioneros y de altas autoridades nazis, además de imágenes de las atroces experimentaciones realizadas por Mengele y sus adjuntos. Todas ellas fueron utilizadas como testimonios probatorios en los diferentes juicios por crímenes cometidos por el nazismo.

El intrépido fotógrafo holandés Chas Gerretsen contribuyó enormemente con los miles de fotografías que realizó en Chile entre 1973 y 1974, a mostrar el traumático desenlace de la revolución democrática encabezada por el presidente constitucional Salvador Allende y el sangriento golpe de estado propiciado por los militares y por la derecha política.

Gracias a sus imágenes quedó para la posteridad el liderazgo de Allende, su figura carismática dirigiéndose al pueblo, el incendio del palacio presidencial, los prisioneros maniatados en el suelo en espera de ser acribillados por las balas militares o arrollados por un amenazante tanque. Y, particularmente, la fotografía que recorrió el mundo entero: el retrato de Augusto Pinochet en el tedeum del 19 de septiembre en la iglesia de La Gratitud Nacional. Retrato que muestra su rostro adusto, patibulario, con oscuros lentes que apenas disimulan su mirada traicionera y asesina.

Es casi imposible contar los millones de imágenes captadas por los fotógrafos desde la invención del daguerrotipo hasta nuestros días. Lo que sin embargo queda claro es que además de los pocos ejemplos que hemos dado, todas ellas han contribuido a                        que se conozca la historia y en muchos casos a cambiar el mundo.

Agosto 2024.

 

miércoles, 11 de septiembre de 2024

HACE 51 AÑOS. (1)

 El tiempo pasa a ritmos diversos de acuerdo a las vivencias de cada individuo, pero la memoria conserva de manera intacta aquellos sucesos que marcaron y que convulsionaron profundamente la vida de las personas.

Creo que ha sido el caso de quienes fuimos de alguna manera protagonistas principales o secundarios de esa singular experiencia de cambio social con democracia y participación ciudadana, que condujo durante mil y un días el presidente Salvador Allende y que culmina con el Golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973.

Aunque hayan pasado 51 años en nuestra memoria aún están nítidos los acontecimientos de esa fecha y las crueldades, asesinatos, desapariciones, torturas, exilio y violaciones a los derechos de las personas y de la dignidad humana que con más o menos intensidad se prolongaron durante poco más de 16 años hasta el retorno a la democracia.

Igualmente están presentes los cambios que la dictadura militar apoyada por civiles y por los Estados Unidos produjo en la sociedad chilena imponiendo un estado totalitario, anti democrático e individualista; antítesis de una antigua tradición republicana, solidaria y tolerante.

Perduran aun las imágenes de los prisioneros de La Moneda tirados boca abajo y maltratados por soldados cuyo uniforme evoca la vestimenta de las tropas nazis. Aun impacta la terrorífica figura del dictador Pinochet con sus lentes negros y su cara patibularia inmortalizada por el fotógrafo de la agencia Gramma, el holandés Chas Gerretsen, luego del tedeum efectuado el 19 de setiembre de 1973 en honor a las Glorias del Ejército en la Iglesia de la Gratitud Nacional; como si la felonía y la traición fuesen una gloria. Tedeum al que asistieron sin vergüenza alguna el ex presidente Gabriel González Videla, quien dejó  para la posteridad su figura de bailador de conga, de perseguidor de secretarias por los pasillos de la Moneda y su traición a sus aliados comunistas; el también ex presidente conservador en lo político y menos en su vida personal Jorge Alessandri y el más presentable de todos aunque también aliado del golpismo el demócrata Cristiano Eduardo Frei Montalva, padre de un futuro presidente  quien cometió un pecadillo de juventud al  hacer pequeñas donaciones salariales para la reconstrucción nacional al igual que muchas  familias que  ofrendaron ostentosamente joyas para “comprometerse con Chile” y que hasta  hoy  nadie se ha preguntado en que dedos y gargantas de ex militares o sus esposas se encuentran.

Presente en la memoria está también el exilio del que muchos sufrimos, el desarraigo y la voluntad por insertarse en las diferentes sociedades y por continuar la lucha por la democracia. Lucha que le costó la vida al General Prat, al ex ministro de Salvador Allende Orlando Letelier junto a los intentos de asesinato a Bernardo Leighton, a su esposa y a Carlos Altamirano entre muchos otros atentados en el marco de la Operación Condor, organización terrorista que contó con la complicidad y el beneplácito de las dictaduras latinoamericanas y de la CIA.

Muchos exiliados fuimos objeto de persecución por denunciar las atrocidades del régimen y por propiciar la democracia. En Argentina con la complicidad de la mano larga de la DINA se nos persiguió, torturó y encarceló junto a nuestras esposas, dejando a nuestros hijos pequeños solos y desvalidos peligrando ser raptados por familias de militares. Hasta el último suspiro de agonía de la dictadura se nos prohibió el ingreso al territorio nacional. Se nos negó el derecho a pasaportes y cuando se pudieron obtener, esos documentos fueron marcados con una letra “L “que indicaba que estábamos en las listas de los aborrecidos.

Una vez recuperada la democracia y aunque la alegría no haya sido del todo como se esperaba, los chilenos pudieron tomar conciencia de lo que fueron esos años de terror, de miedo, de intolerancia. Los medios de comunicación jugaron un rol fundamental en ello, al igual que los testimonios de las victimas expresados en las diversas Comisiones por establecer la verdad y la reconciliación, como el informe Rettig publicado en 1991. Fueron también de la máxima importancia las diversas  investigaciones periodísticas y posteriores publicaciones entre las que se destacan - sin desmerecer las tantas otras que no citamos - Monica Gonzalez que en su libro "La Conjura" relata documentadamente el desarrollo de la ignominia o el de la fallecida Patricia Verdugo que con la publicación de   " Los zarpasos del  Puma" permitió conocer en detalles los asesinatos cometidos por la Caravana de la Muerte y ulteriormente condenar a sus autores: el general Arellano Stark y sus complices.  

Los posteriores mea culpa de muchos conspicuos civiles que siempre dijeron que no sabían nada, que ignoraban las atrocidades o que se excusaban diciendo “algo habrán hecho” o “es necesario extirpar los males para restablecer la convivencia”, mostraron el servilismo, la condescendencia y la bajeza moral de esos personajes algunos de los cuales ocuparon altas funciones en el periodo democrático tanto en el gobierno como en el parlamento o en la diplomacia.

Es importante recordar, mantener la memoria viva para que las generaciones que no conocieron esas experiencias estén al corriente de ese pasado, que, aunque obscuro, pertenece a nuestra historia.

Paris, 11 septiembre 2024.

(1). Esta crónica fue publicada igualmente por "El Mostrador" hoy, 11 de septiembre, en su página de  "Opinión".

martes, 9 de julio de 2024

SE EQUIVOCÔ EL REYECITO

 


Muchas personas deben aun recordarse de ese pintoresco personaje que aparecía en algunas tiras cómicas de diversas revistas extranjeras y que en los años de la dictadura chilena el dibujante Guillo popularizo en las pocas revistas toleradas por los militares, a las que sin embargo clausuraban periódicamente.

Al igual que el otro famoso Reyecito creado en 1930 por el norteamericano Otto Soglow, que en tiempos de la España de Franco ridiculizaba y criticaba al dictador poniendo en exergo la tiránica frase “el pueblo soy yo”, el de Guillo es igualmente un personaje autoritario, egocéntrico vestido con una corona y una capa. Ambos personajes gargarizan con la palabra “pueblo” actuando como muchos de los políticos del mundo real, completamente en contra de los intereses del soberano.

Esas imágenes no dejan de recordarme en estos tiempos de elecciones, la figura del actual presidente de este maravilloso país que es Francia, cuando asume su mandato caminando hacia la Pirámide del Louvre con aires de Faraón, pero con alma de egocéntrico reyecito, sin armiño y sin corona.

Nuestro galo reyecito, que fue miembro del Partido Socialista y ministro del también socialista François Hollande se aleja sin escrúpulos de su círculo y se presenta a la presidencia de la república obteniendo la victoria en la segunda vuelta frente a Marine Le Pen, apoyado por la derecha republicana, por el centro político y por la izquierda que en conjunto hicieron barrera para impedir el triunfo de la extrema derecha.

Los cinco años de su primer mandato que se inicia en 2017 y su posterior reelección han estado marcados además de la gran crisis desatada por el coronavirus, la que enfrentó y resolvió muy favorablemente, por otras de tipo económico y social de las que salió bastante menos airoso debido a la aplicación de medidas económicas neoliberales y un fuerte apoyo financiero y fiscal a las empresas y a los mas ricos en desmedro de las clases populares.

El gran movimiento social de los llamados “chalecos amarillos” fue una explosiva protesta popular rural y urbana que se inicia en noviembre de 2018 como repudio a esas políticas y en particular a las excesivas alzas de los hidrocarburos. En la medida que el movimiento se amplifica, son incorporadas reivindicaciones salariales, de condiciones de trabajo, de participación ciudadana, de una mayor justicia fiscal y la demanda del restablecimiento del impuesto a la fortuna suprimido por Macron. Es interesante señalar que la reivindicación de terminar con el aislamiento rural, la necesidad del mejoramiento y de la expansión de los servicios públicos, entre ellos el hospital y la atención médica son demandas que han prevalecido hasta ahora. El movimiento se diluye producto de la pandemia del corona virus y de la violencia desatada en algunas manifestaciones.

Obviamente una vez que el país vuelve a la normalidad todas las reivindicaciones expresadas por el movimiento y explicitadas en los miles de Cuadernos de Quejas (“cahiers de doléances”) y en los debates ciudadanos son completamente ignoradas, a excepción del impuesto a los hidrocarburos. 

Macron fue elegido por segunda vez en 2022 nuevamente con el apoyo del frente republicano para impedir la victoria de Marine Le Pen y con una mayoría relativa en el parlamento.

En este segundo mandato la popularidad del presidente cae a niveles preocupantes debido al impacto económico del conflicto ruso-ucraniano, de la continuidad de sus medidas neoliberales, del anuncio de enviar militares al suelo ucraniano y sobre todo por impedir el debate parlamentario imponiendo por la fuerza del decreto constitucional 49.3,  impopulares medidas entre las que se destaca la  reforma al sistema de pensiones que aumenta la edad del retiro a 64 años, además de  su adhesión  incondicional a las normas  impuestas por la Unión Europea a los agricultores lo   que desata masivas movilizaciones y protestas de estos últimos poniendo en jaque al gobierno.

El 9 de junio de 2024 se realizan , con una fuerte participación, las elecciones para configurar el Parlamento Europeo. Los resultados fueron catastróficos para los candidatos de la mayoría presidencial de Macron. Imponiéndose el Partido de Le Pen con Jordán Bardella a la cabeza con 30 diputados, seguido por los socialistas con un extraordinario score de uno de sus líderes, Raphael Glucksmann en un empate con los candidatos del partido de Macron que eligen 13 diputados cada uno; en cuarto lugar la Francia Insumisa con 9 escaños, Republicanos con 6 diputados y  ecologistas  con 5 parlamentarios al igual que los que obtiene Marion Marechal Le Pen. 

Frente a esta dura derrota, sin consultar a nadie y tal vez en un acto irresponsable y de soberbia propia de reyecito, el presidente decide hacer uso de la prerrogativa constitucional para disolver la Asamblea Nacional y convoca a elecciones para los días 30 de junio y 7 de julio en primera y segunda vuelta respectivamente.

Ante el peligro de una contundente victoria del intolerante y racista  partido de Bardella-Le Pen, la ciudadanía se moviliza en las dos vueltas como pocas veces en la historia de la quinta república con aproximadamente un 66,6% de participación. Los resultados de la primera vuelta confirman los pronósticos de los institutos de sondages. El partido Reagrupación Nacional (Rassemblement Nacional) de la extrema derecha junto a los partidarios del Republicano Ciotti, obtiene una votación muy significativa seguido por el recientemente creado Frente Popular que agrupa a la Francia Insumisa de Jean Luc Mélenchon, a los Socialistas, Comunistas y Ecologistas, además de otras fuerzas menores de la izquierda. Los candidatos del partido de Macron llegan en una lejana tercera posición.

Todo hacía predecir que luego de la segunda vuelta se confirmarían las predicciones de opinólogos, cientistas políticos, medios de comunicación y otros; pero SORPRESAS TE DA LA VIDA como dice Rubén Blades en su canción “Pedro Navajas”. La gran movilización, el llamado de la izquierda y en menor medida de los macronistas a desistirse si un candidato de sus filas estaba en última posición para favorecer a otro candidato que pudiese vencer a la extrema derecha; la constitución de un frente republicano para detener a la derecha extrema dio los siguientes sorpresivos resultados para constituir una Asamblea de 577 diputados.

En primer lugar, aparece, el Nuevo Frente Popular con 182 diputados seguido por Ensemble el partido del presidente con 168, Reagrupación Nacional con 143, los Republicanos con 45, las Izquierdas diversas con 13, los Diversos centros con 6; los Regionalistas con 4; Otras derechas con 15 y diversos con 1.

Mas allá de la alegría de haber sido capaces de movilizar, de unirse por el lado de la izquierda en un Nuevo Frente Popular, de haber podido constituir un frente republicano que impidió el triunfo de Bardella – Le Pen y de haberse  facilitado mutuamente la elección de varios diputados entre izquierda y macronistas, una sombra persiste: ninguna de las coaliciones actuales está en medida de constituir por si solas una mayoría parlamentaria que pueda dar gobernabilidad al país. Sera necesario entonces proceder a establecer alianzas con otras fuerzas políticas.

El actual primer ministro, Gabriel Attal presentó su dimisión al presidente de la República quien se la rechazo hasta que un nuevo premier sea designado. Según la costumbre, el presidente debe nombrar a un primer ministro propuesto por la agrupación política mayoritaria que en este caso y por el momento es la Francia Insumisa que puede proponer para el cargo a su líder Mélenchon, el que no goza de las simpatías de la gente por sus posiciones violentas, desmedidas y   extremas  a pesar de su inteligencia y cultura.

El presidente Macron ausente del pais por participar en una reunión de la OTAN, envia una carta publica a los franceses donde afirma que nadie obtuvo mayoría luego de la elección, creando nuevas confusiones y debates.

Los socialistas esperan constituir un grupo parlamentario que supere en número a la Francia Insumisa y así poder nombrar a un primer ministro de sus filas o de sus simpatías. Los macronistas esperan hacer alianzas con Republicanos (LR) y otros grupos de derecha, pero las cuentas hasta el momento no calzan. Algunos hablan de alianzas que excluyan a los Insumisos, otros de establecer alianzas por proyectos etc.  

Los próximos días o las semanas que siguen nos darán más luces; sin embargo, hay algunas lecciones que retener de esta elección para el futuro inmediato. 

En primer lugar, según estos resultados, el poder político recaerá en el parlamento por sobre la presidencia de la república, lo que modificará las reglas del juego político y podría  llevar a la ejecución de un programa de gobierno muy opuesto a las políticas de Macron. En segundo lugar, se va madurando la idea de la unidad, de las alianzas y de la necesidad de establecer un sólido frente republicano que pueda dar gobernabilidad y contribuir a una profundización de la democracia para aplicar la justicia social, lo que es una tarea muy compleja por el momento.  

Finalmente, habrá que tener presente que la soberbia, en la que ha incurrido  el presidente Macron,   ha sido estigmatizada como pecado capital por la iglesia católica y reservada a quienes la ostentan , según Dante Alighieri en su Divina Comedia, a ser recluidos en uno de los círculos más terribles del infierno. Las consecuencias de su irresponsable actuación podrían haber llevado a gobernar a una de las derechas mas extremas de Europa y aun no se sabe  a qué otros peligros se vera enfrentada la democracia francesa en el futuro.

También se vislumbra algo preocupante en el horizonte: la extrema derecha obtuvo 10 millones de votos aproximadamente en el país de la libertad, de los derechos humanos, de la solidaridad y de la fraternidad. Es importante entonces que cualquiera sea la conformación gubernamental a venir, habrá que retroceder en las políticas neoliberales y proceder a tomar en consideración y aplicar  las demandas urgentes  de las grandes mayorías  que aspiran a niveles de trabajo, de salarios  y de vida decentes. Para esto es fundamental desarrollar un efectivo dialogo social que hasta el momento ha estado ausente.

Paris,  julio 2024.